Tras una prolongada conversación telefónica entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Colombia, Gustavo Petro, ambos líderes acordaron una próxima reunión en la Casa Blanca en Washington D.C.
El diálogo, que se extendió por más de media hora, sirvió para aclarar una serie de desacuerdos que habían surgido entre ambos mandatarios, especialmente en torno a la lucha contra el narcotráfico. Petro reveló que logró exponer a Trump su visión de priorizar la sustitución de cultivos ilícitos sobre el uso de químicos como el glifosato.
Según la información difundida por Trump, fue el propio Petro quien lo contactó para hablar sobre la situación de las drogas y otros temas de desacuerdo. El presidente estadounidense calificó la conversación como "un gran honor" y anunció que el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana están coordinando los detalles de la próxima reunión en la Casa Blanca.
Por su parte, Petro explicó que durante el diálogo buscó no extenderse demasiado, centrándose en dos puntos clave: establecer comunicaciones directas entre las cancillerías y la necesidad de dialogar para evitar la guerra. Además, hizo énfasis en la importancia de avanzar en una política de sustitución de cultivos ilícitos que minimice el uso de químicos.
En cuanto a la Venezuela, Petro reveló que expuso a Trump su preocupación por la situación política y la necesidad de abrir canales de diálogo, afirmando que "la paz de Venezuela es la paz de Colombia, y viceversa".
La reunión entre ambos mandatarios en la Casa Blanca se daría luego de que se restablezca la visa americana de Petro, quien bromeó con que tendría que ir "por barco" a Estados Unidos para concretar el encuentro.












