La estatal petrolera venezolana PDVSA anunció que se encuentra en negociaciones con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales existentes entre ambos países. Esto se produce luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que las autoridades venezolanas "entregarán" entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Washington.
Según el comunicado de PDVSA, el proceso de negociación se desarrolla "bajo esquemas similares a los vigentes con Chevron" y se basa en una transacción "estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes". Esto sugiere que podría tratarse de un acuerdo similar al alcanzado recientemente entre Venezuela y la empresa estadounidense Chevron, que obtuvo una licencia para reanudar ciertas actividades en el país.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, reafirmó la soberanía del país frente a las "agresiones imperialistas" durante una reunión del sector agroalimentario, en la que trazó la ruta económica de la nación bolivariana. Por su parte, el presidente constitucional, Nicolás Maduro, había señalado anteriormente que Venezuela estaba "lista" para recibir inversiones estadounidenses, "cuando quieran, donde quieran y como quieran".
Venezuela cuenta con la mayor reserva petrolera del mundo, estimada en unos 300 mil millones de barriles, que representan cerca del 17 por ciento de las reservas mundiales conocidas de petróleo. Sin embargo, las sanciones y el embargo impuestos por Washington a Caracas han obligado al país a reducir significativamente sus exportaciones de crudo.
La posibilidad de una negociación entre Venezuela y Estados Unidos para la venta de petróleo se produce en un contexto de tensiones y sanciones mutuas entre ambos países. Mientras que Washington ha acusado al gobierno de Maduro de autoritarismo y violaciones a los derechos humanos, Caracas ha denunciado reiteradamente la "agresión imperialista" de Estados Unidos.
A pesar de estas diferencias políticas, parece que ambos países están dispuestos a avanzar en acuerdos comerciales, como el anunciado por PDVSA, con el objetivo de beneficiarse mutuamente. Sin embargo, el futuro de estas negociaciones y su impacto en las relaciones bilaterales aún permanece incierto.












