El Papa León XIV cerró solemnemente la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, marcando el fin del Jubileo de la Esperanza 2025, uno de los eventos espirituales más significativos para la Iglesia Católica en los últimos años.
La Puerta Santa, que fue cruzada por más de 33 millones de peregrinos de todo el mundo, había sido abierta por el Papa Francisco durante la Nochebuena de 2024, dando inicio oficial a este tiempo jubilar dedicado a la reconciliación, la fe y la esperanza.
El cierre de la Puerta Santa se realizó el día de la Solemnidad de la Epifanía del Señor, fecha con la que concluye el 27 Jubileo ordinario en la historia de la Iglesia Católica y el segundo celebrado en el siglo XXI.
Durante el acto, el Pontífice León XIV destacó el valor espiritual del Jubileo y agradeció la participación masiva de fieles que acudieron a Roma como signo de renovación y compromiso cristiano. "Este Jubileo ha sido un momento de gracia y esperanza para toda la Iglesia", afirmó el Papa.
El Jubileo de la Esperanza 2025 quedará marcado por una amplia participación global y por el llamado a fortalecer la fe, la solidaridad y la esperanza en un mundo que enfrenta múltiples desafíos sociales y humanitarios. Los millones de peregrinos que cruzaron la Puerta Santa en Roma llevarán consigo un renovado espíritu de oración y compromiso con los valores del Evangelio.
"Hemos vivido un tiempo de gracia y renovación espiritual", concluyó el Papa León XIV. "Ahora debemos llevar este espíritu de esperanza a nuestras comunidades y a todo el mundo".










