Chechu Bonelli, la reconocida periodista y modelo, ha dado un gran paso en su vida personal al convertirse en propietaria de su propia casa. A través de sus historias de Instagram, Bonelli compartió la emocionante noticia con sus seguidores, mostrando el momento en que sostenía las llaves de su nueva propiedad y posaba dentro de ella con los brazos en alto, proclamando con orgullo: "¡Soy dueña!".
Esta compra llega después de un 2025 marcado por cambios y desafíos para Chechu. La conductora de ESPN atravesó el final de su relación con el exfutbolista Darío Cvitanich, con quien había compartido gran parte de su vida y formado una familia. La ruptura no solo fue sentimental, sino también logística y patrimonial, ya que la vivienda que ambos habían compartido quedó en manos de Cvitanich y fue puesta en venta.
En este contexto, la adquisición de una casa propia aparece como un gesto de independencia y un verdadero punto de inflexión en la vida de Bonelli. La modelo celebró la buena noticia en sus redes sociales, compartiendo imágenes desde el interior de la propiedad y expresando su emoción con la frase "¡Soy dueña!".
Según trascendió, el intermediario en esta operación inmobiliaria fue Guido Morkin, el mismo profesional que años atrás participó en la compra de la vivienda que Chechu y Cvitanich compartían como pareja.
Mientras Bonelli celebraba este logro personal, también surgieron rumores de un posible romance con el jugador de polo Facundo Pieres. Según informó Yanina Latorre, la modelo habría sido vista muy cerca de Pieres en Punta del Este, alimentando los rumores de un "nuevo comienzo" en la vida sentimental de Chechu.
Sin embargo, ni Bonelli ni Pieres han confirmado oficialmente la relación. Por el momento, la modelo parece estar enfocada en disfrutar de su soltería y de este nuevo capítulo en su vida, mostrándose relajada y sonriente en las imágenes que han circulado en los últimos días.
La compra de la casa representa un importante paso hacia adelante para Chechu Bonelli, quien ha decidido comunicar esta noticia por sí misma, sin intermediarios, marcando el tono de esta nueva etapa: menos explicaciones, más hechos. Un momento de estabilidad, proyección y renovación personal después de un año de cambios y desafíos.












