La muerte del representante republicano Doug LaMalfa ha complicado aún más las votaciones en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde los republicanos ya contaban con una estrecha mayoría. Con la pérdida de este escaño, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, no puede permitirse más de dos deserciones en las próximas votaciones cruciales.
LaMalfa, de 65 años, representaba un distrito rural en el noreste de California y era conocido por su experiencia en temas de agua y agricultura. Su fallecimiento se produce en un momento delicado para los republicanos, quienes enfrentan una serie de votaciones importantes en las próximas semanas y meses, incluyendo las necesarias para aprobar partidas presupuestarias y evitar un nuevo cierre federal.
El expresidente Donald Trump, en un discurso ante los republicanos de la Cámara, rindió homenaje a LaMalfa, a quien calificó como un "voto seguro y confiable" que nunca necesitó ser persuadido para apoyar las posiciones del partido.
Además de la pérdida de LaMalfa, los republicanos también enfrentan la hospitalización de otro de sus representantes, Jim Baird de Indiana, quien sufrió un grave accidente de tráfico. Estas bajas en sus filas aumentan la tensión e incertidumbre en torno a las próximas votaciones en la Cámara Baja.
Con una mayoría tan estrecha, el Partido Republicano deberá redoblar esfuerzos para mantener unida a su bancada y lograr aprobar sus iniciativas en un Congreso cada vez más polarizado. La muerte de LaMalfa y las ausencias temporales de otros congresistas representan un golpe para los planes legislativos de los republicanos en los próximos meses.












