El Departamento de Salud de Estados Unidos, dirigido por Robert F. Kennedy Jr., anunció una modificación profunda al calendario federal de vacunación pediátrica, dejando de recomendar que todos los niños sean inmunizados contra seis enfermedades.
La decisión, que representa un cambio significativo tras años de recomendaciones basadas en evidencia científica, sigue vigente en países como Dinamarca, Alemania y Japón. Sin embargo, ha generado fuertes críticas de expertos en medicina y salud pública, quienes advierten que esto solo generará duda y confusión, especialmente en un contexto de creciente escepticismo hacia las vacunas.
Según el nuevo calendario, las autoridades seguirán recomendando las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola, además de la polio, la varicela, el VPH y otras. No obstante, las recomendaciones para el virus sincitial respiratorio (RSV), la enfermedad meningocócica, la hepatitis A y la hepatitis B se limitarán solo a niños con alto riesgo de infección.
Asimismo, las vacunas contra la gripe, covid-19 y el rotavirus deberán administrarse solo después de consultar con un proveedor de atención médica, según las nuevas directrices.
Robert F. Kennedy Jr., conocido por su escepticismo hacia las vacunas, justificó la decisión afirmando que se está "alineando el calendario de vacunación infantil de Estados Unidos con el consenso internacional, a la vez que se fortalece la transparencia y el consentimiento informado".
Sin embargo, expertos como Sean O'Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Estadounidense de Pediatría, criticaron duramente la reforma. "El calendario de vacunación infantil es una de las herramientas más investigadas que tenemos para proteger a los niños de enfermedades graves, a veces mortales", señaló.
Cada estado tiene autoridad para definir planes obligatorios de vacunación, pero las recomendaciones de los CDC influyen de forma significativa en las políticas estatales. Funcionarios han asegurado que tanto el acceso como la cobertura de los seguros para las vacunas se mantendrán, incluso en el caso de aquellas que ya no cuentan con una recomendación federal amplia.
No obstante, expertos advierten que este cambio solo generará más confusión y duda entre los padres, en un momento en el que el escepticismo hacia las vacunas ha crecido desde la pandemia de COVID-19.
"Lamentablemente, ya no se puede confiar en nuestro gobierno federal" para proporcionar recomendaciones claras sobre inmunización, concluyó O'Leary.











