El sur de Guayaquil, Ecuador, fue escenario de un violento ataque armado que dejó una bebé herida y a su padre fallecido. Según la información policial, más de 70 disparos fueron efectuados durante el incidente.
Los hechos ocurrieron cuando sicarios atacaron a la víctima, un hombre identificado como el padre de la bebé. Tras el ataque, los perpetradores abandonaron el vehículo utilizado, el cual había sido reportado como robado.
La bebé, de corta edad, resultó herida durante el violento suceso. Las autoridades se encuentran investigando los detalles del caso y trabajando para dar con los responsables de este trágico hecho.
Lamentablemente, este no es un caso aislado en Ecuador, donde la violencia y la delincuencia organizada han sido un desafío constante para las fuerzas de seguridad. Expertos señalan que la situación se ha agravado en los últimos años, con un aumento preocupante de los ataques armados y los homicidios.
Las comunidades afectadas exigen una respuesta contundente por parte de las autoridades para frenar esta ola de violencia y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Mientras tanto, las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias de este último ataque y dar con los culpables.
La tragedia de esta familia es un recordatorio del alto precio que se paga cuando la violencia se apodera de las calles. Las autoridades tendrán que redoblar esfuerzos para combatir eficazmente el crimen organizado y brindar protección a la población.












