El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha dado un giro significativo en su acusación contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores. En la nueva imputación presentada tras la captura de la pareja en Caracas, las autoridades estadounidenses ya no los señalan como líderes del denominado "Cartel de los Soles", sino que hablan de un "sistema de clientelismo" en el que "poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales".
La decisión de rebajar la figura del "Cartel de los Soles" a un "sistema de clientelismo" marca un cambio importante en la estrategia judicial de Estados Unidos contra el gobierno de Maduro. Anteriormente, el Departamento de Justicia había designado al "Cartel de los Soles" como una organización terrorista extranjera (FTO) y ofrecido recompensas de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a la captura de Maduro y otros altos cargos del chavismo, a quienes señalaba como líderes de ese grupo narcotraficante.
Sin embargo, en la nueva acusación presentada, las referencias al "Cartel de los Soles" como una estructura criminal organizada han desaparecido en su mayoría. Ahora, la Fiscalía estadounidense se centra en un "sistema de clientelismo" en el que funcionarios corruptos se enriquecen a través del narcotráfico y la protección de grupos criminales.
Este cambio en el enfoque de la acusación se produce después de que el Gobierno de Estados Unidos desplegara más de 4.000 efectivos cerca de las costas venezolanas, en el marco de su lucha contra el tráfico de drogas que ha denominado "Lanza del Sur". Durante esa campaña, iniciada en septiembre, el Pentágono asegura haber destruido más de 30 embarcaciones y causado la muerte de más de un centenar de personas vinculadas al narcotráfico.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron por primera vez ante la Justicia estadounidense este lunes en Nueva York. El mandatario venezolano se declaró no culpable y afirmó ser "un prisionero de guerra".
La nueva imputación del Departamento de Justicia de Estados Unidos representa un giro significativo en la estrategia judicial contra el gobierno de Nicolás Maduro. Al rebajar la figura del "Cartel de los Soles" a un "sistema de clientelismo", las autoridades estadounidenses parecen estar adaptando su enfoque a la realidad del complejo entramado de corrupción y narcotráfico que rodea al régimen chavista en Venezuela.










