La fotografía de Nicolás Maduro esposado, con los ojos vendados y auriculares en los oídos, difundida por Donald Trump tras su captura en Caracas, se convirtió en una de las imágenes más comentadas del año. El exlíder venezolano, detenido durante una operación militar de élite estadounidense, fue trasladado desde el Fuerte Tiuna hasta el buque USS Iwo Jima, antes de ser llevado a Nueva York.
La imagen fue publicada por el propio Trump en su red Truth Social pocas horas después del operativo. Mientras tanto, Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, pedía pruebas de vida del exmandatario y de su esposa, Cilia Flores, arrestados juntos durante la madrugada.
Según expertos consultados, la captura de Maduro fue tratada como una operación policial, no como una acción bélica. "El gobierno estadounidense manejó esta operación como un asunto de aplicación de la ley, no como una misión militar. Maduro fue tratado como un detenido formal, siguiendo los protocolos judiciales estándar", detalló Mark Cancian, coronel retirado del Cuerpo de Marines de Estados Unidos y asesor del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Esto significa que, pese a haber sido arrestado en un contexto militar, se aplicaron procedimientos comunes de custodia para garantizar tanto la seguridad del detenido como la del personal involucrado. El uso de vendas y auriculares, por ejemplo, responde a una práctica común en operaciones de alto riesgo, ya que "cubrir los ojos y oídos del detenido reduce su capacidad para comunicarse, impide que identifique a los agentes y protege la seguridad táctica de la misión", explicó John Spencer, experto en guerra urbana y presidente de Estudios Militares en el Modern War Institute de West Point.
Además de las medidas de seguridad, Maduro portaba un chaleco inflable color naranja, identificado como un salvavidas naval de emergencia, utilizado en aeronaves y operaciones marítimas. También se observan etiquetas fluorescentes en la parte trasera del detenido, que serían luces químicas para identificarlo visualmente durante operaciones nocturnas.
Según Trump, el operativo fue tan rápido que el exmandatario no alcanzó a refugiarse en la habitación segura del Fuerte Tiuna. "Intentó llegar a un cuarto seguro, pero no lo logró. Habríamos volado la puerta en menos de un minuto. Fue reducido antes de entrar", relató el presidente estadounidense.
El operativo, en el que participaron unidades de la Fuerza Delta y comandos especiales, se ejecutó durante la madrugada del sábado con precisión quirúrgica, según confirmaron fuentes de defensa de EE.UU.










