La Organización de las Naciones Unidas (ONU) expresó este martes su profunda preocupación por el ataque de Estados Unidos contra Venezuela y la captura del ahora depuesto presidente Nicolás Maduro. La portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, advirtió que estos actos ordenados por el Gobierno de Donald Trump "socavan un principio fundamental del derecho internacional" y hacen del mundo un lugar menos seguro.
Shamdasani dejó claro que "los Estados no deben amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de ningún otro estado". Asimismo, desestimó las justificaciones estadounidenses sobre "violaciones a los derechos humanos atroces y de larga data" cometidas por el régimen chavista para explicar la operación militar.
La Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas recordó que lleva una década reportando de forma constante respecto al "continuo deterioro de la situación en Venezuela". Sin embargo, la portavoz enfatizó que el ataque fue una violación al derecho que hace del mundo un lugar menos seguro, pues "envía la señal de que los poderosos pueden hacer lo que quieran".
Las declaraciones de la ONU se suman a las condenas internacionales que ha recibido Estados Unidos por su intervención en Venezuela. Diversos países y organismos han criticado enérgicamente la acción militar y han exigido el respeto a la soberanía y la no injerencia en los asuntos internos del país sudamericano.
La situación en Venezuela sigue siendo extremadamente delicada, con la población sufriendo las consecuencias de una profunda crisis económica y social. La intervención de Estados Unidos ha agravado aún más la tensión y la incertidumbre en la región, generando temores sobre un posible escalamiento del conflicto.
Expertos en derecho internacional y analistas políticos coinciden en que la acción de Estados Unidos representa un peligroso precedente que podría tener graves repercusiones en el orden mundial. La ONU ha hecho un llamado a la comunidad internacional a respetar los principios de soberanía y no injerencia, fundamentales para mantener la estabilidad y la paz global.












