La provincia de Tierra del Fuego atraviesa una profunda crisis financiera que ha golpeado de lleno al equipo económico del gobernador Gustavo Melella, derivando en una serie de renuncias clave. En medio de esta situación, el ministro de Economía nacional, Luis Caputo, salió a cuestionar públicamente la gestión provincial identificada con el kirchnerismo.
La crisis se desató con la salida del ministro de Economía fueguino, Francisco Devita, cuya renuncia había sido presentada el 31 de diciembre pero recién se conoció esta semana. Su partida arrastró también al secretario de Finanzas, Eduardo Ignacio Almirón Denis, y a la directora provincial de Hacienda, María de los Ángeles Vásquez. El reemplazo de Devita será formalizado con la llegada de Alejandro Barroso Marte al cargo.
Desde el gobierno provincial admiten que la situación económica y financiera es "delicada", producto de una combinación de factores, entre ellos el cierre de empresas por pérdida de competitividad. De hecho, en las últimas semanas de diciembre, el ejecutivo provincial recurrió a un recurso extraordinario: pidió a compañías radicadas en la isla que adelanten el pago de impuestos para poder cumplir con sus obligaciones, como el pago del medio aguinaldo a unos 16.000 empleados estatales.
Además, el propio Devita confirmó que se solicitó a la Nación un anticipo de $15.000 millones, aún sin respuesta. Esta crisis financiera se suma a un reordenamiento político que venía en curso en la provincia, con la designación de Jorge Canals como nuevo jefe de Gabinete en diciembre.
La tensión escaló aún más cuando intervino el ministro de Economía nacional, Luis Caputo. Caputo compartió en redes sociales un mensaje crítico hacia el gobernador Melella y apuntó directamente a las provincias alineadas con el kirchnerismo. "Oh casualidad, las provincias gobernadas por kirchneristas son las que más impuestos cobran y a las que peor les va", escribió.
Este cruce ocurre en medio del ajuste y de cuestionamientos sobre el futuro del régimen de promoción industrial de la provincia, un pilar histórico para la economía fueguina. La crisis financiera y política que atraviesa Tierra del Fuego pone en jaque la estabilidad de la gestión de Melella y genera incertidumbre sobre el rumbo de la provincia en los próximos meses.












