El Ministerio de Salud de Venezuela denunció este lunes que Estados Unidos destruyó, mediante un "cobarde bombardeo" el pasado sábado 3 de enero, un almacén central de insumos del programa de diálisis y nefrología del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (Ivss).
Según el comunicado, el ataque ocurrió en el "sector Alfa 4 del Puerto de La Guaira" y generó "severos daños" en el almacén, lo que afectará a "al menos 9.000 pacientes renales" que dependen de estos insumos médicos.
La institución pública afirmó que el personal "continúa trabajando para proteger el derecho a la salud de la población, con evaluaciones de la situación actual y la logística concerniente a los insumos del programa". Además, aseguró que se está ejecutando "un plan de contingencia" a través del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS) para "asegurar la disponibilidad continua de los materiales que requiere cada paciente".
Los trabajadores del Ivss rechazaron el "grotesco ataque" y reafirmaron su compromiso "con el cuidado integral de personas que padecen esta patología" y con el monitoreo constante de la infraestructura y los recursos necesarios para su tratamiento.
Esta denuncia se produce en medio de la compleja situación política y económica que atraviesa Venezuela, con una profunda crisis en el sector salud y el constante enfrentamiento entre el gobierno de Nicolás Maduro y la administración del presidente estadounidense, Joe Biden.
El bombardeo del almacén médico en La Guaira es visto por el gobierno venezolano como un nuevo ataque de Estados Unidos contra la población civil y la infraestructura sanitaria del país, en un momento en que el sistema de salud ya se encuentra bajo una enorme presión debido a la pandemia de COVID-19 y la escasez de insumos y medicamentos.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud y los trabajadores del Ivss han hecho un llamado a la comunidad internacional para que condene este "acto de terrorismo" y exija a Estados Unidos que respete el derecho a la salud de los venezolanos.












