La grabación de una de las canciones más reconocidas de The Beatles, "Ob-La-Di, Ob-La-Da", estuvo marcada por un tenso ambiente en el estudio. Sin embargo, la inesperada intervención de John Lennon logró catalizar el proceso y dar forma a la versión final que se convertiría en un éxito mundial.
Según los testimonios, la sesión de grabación se había estancado con Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr intentando finalizar la canción para el "White Album". Fue entonces cuando Lennon, que había estado ausente durante gran parte del proceso, irrumpió en el estudio y, con energía, modificó el rumbo de la grabación.
El ingeniero de sonido Richard Lush relató que Lennon, en un estado alterado, se dirigió al piano y tocó la melodía con mucha más fuerza y velocidad que las tomas anteriores. "Esta es la versión", exclamó, y la banda adoptó ese ritmo más enérgico para el registro final.
La participación decisiva de Lennon en ese momento crítico de la grabación consolidó el espíritu colaborativo que caracterizó a The Beatles. Si bien la canción había requerido más de 40 horas de trabajo y múltiples tomas, con Lennon a la cabeza, el grupo logró superar los obstáculos y dar vida a uno de sus temas más reconocidos.
"Ob-La-Di, Ob-La-Da" se convirtió en un clásico de la banda, a pesar de las críticas iniciales de Lennon, quien la consideraba demasiado ligera. La historia de su grabación y posterior trayectoria, que incluyó incluso la censura en algunas emisoras de radio tras los ataques del 11 de septiembre, revela la capacidad de reinvención y adaptabilidad de The Beatles.
La canción, que refleja la influencia del músico nigeriano Jimmy Scott, se caracteriza por su melodía pegadiza y contrastó con otros temas más introspectivos del "White Album". Su legado perdura como un testimonio de la fuerza de la colaboración y del poder de una idea en el momento justo.
[MÚSICA]
Lennon Intervino para Completar el Clásico "Ob-La-Di, Ob-La-Da" de The Beatles












