Cada 6 de enero, la comunidad se reúne para celebrar el Rezado de los Reyes, una de las manifestaciones religiosas más arraigadas en honor a la imagen de la Santísima Virgen Inmaculada Concepción del Guarda Viejo. Esta tradición, que se remonta a siglos atrás, es una expresión de fe y herencia cultural para los fieles.
El Rezado de los Reyes es una celebración que tiene lugar en la comunidad del Guarda Viejo, ubicada en una zona rural de la región. Durante esta ceremonia, los asistentes rinden homenaje a la Virgen Inmaculada Concepción, una imagen venerada por generaciones en la zona.
La tradición consiste en que los fieles se reúnen en la iglesia local para rezar y cantar en honor a la Virgen. Luego, la imagen es sacada en procesión por las calles del pueblo, mientras los participantes la acompañan con velas encendidas y oraciones. Este ritual es considerado una muestra de devoción y agradecimiento a la Madre de Dios por parte de la comunidad.
"Es una celebración que nos une como pueblo y nos recuerda nuestras raíces. Venimos año tras año a honrar a la Virgen, que es nuestra protectora y guía", comenta María Gómez, una de las vecinas más antiguas del lugar.
La tradición del Rezado de los Reyes se remonta a la época colonial, cuando los primeros pobladores de la región trajeron consigo la devoción a la Inmaculada Concepción. A lo largo de los siglos, esta celebración se ha convertido en un pilar de la identidad y la fe de los habitantes del Guarda Viejo.
Más allá de su significado religioso, el Rezado de los Reyes también es una oportunidad para que la comunidad se reúna y fortalezca sus lazos. Durante la celebración, se comparten comidas tradicionales, se cantan villancicos y se realizan actividades culturales que refuerzan el sentido de pertenencia de los fieles.
"Es una tradición que nos hace sentirnos unidos como pueblo. Nos juntamos todos, jóvenes y mayores, para honrar a nuestra Virgen y celebrar nuestra herencia", afirma Juana Ramírez, una de las organizadoras del evento.
A pesar de los desafíos que ha enfrentado a lo largo de los años, como la migración de los jóvenes o la pandemia de COVID-19, el Rezado de los Reyes sigue siendo una celebración fundamental para la comunidad del Guarda Viejo. Año tras año, los fieles se reúnen para mantener viva esta tradición que les brinda un sentido de identidad y pertenencia.











