El cine internacional está de luto por la muerte del icónico actor surcoreano Ahn Sung-ki, quien dejó una enorme huella de casi siete décadas en la gran pantalla. El deceso del actor se dio el lunes 5 de enero, según los reportes de medios del país asiático.
Ahn sostenía una larga lucha contra un cáncer de sangre y murió rodeado de su familia, informó la agencia de noticias Yonhap. De acuerdo con el reporte, había estado recibiendo tratamiento en una unidad de cuidados intensivos tras atragantarse con comida la semana pasada.
Durante su destacada carrera, el actor de 74 años participó en más de 170 películas. Tras debutar a los cinco años en 1957, Ahn era venerado tanto por los cinéfilos como por sus colegas debido a su prolífica carrera y su vida libre de escándalos, una rareza en la industria del espectáculo.
Su trayectoria acompañó el ascenso del cine surcoreano desde sus humildes comienzos hasta alcanzar la relevancia mundial, que culminó con el éxito de Parasite en los Óscar. Su éxito de taquilla de 2003, Silmido basada en la historia real de una unidad secreta de fuerzas especiales compuesta por exreclusos con la misión de asesinar al líder de Corea del Norte , se convirtió en la primera película surcoreana en superar los 10 millones de espectadores.
Ahn Sung-ki era considerado una leyenda viviente del cine asiático, con una carrera que abarcó más de siete décadas. Debutó a los 5 años en 1957 y participó en más de 170 películas a lo largo de su prolífica trayectoria, convirtiéndose en uno de los actores más respetados y queridos de Corea del Sur.
El actor, de 74 años, mantuvo una vida alejada de los escándalos, lo cual era una rareza en la industria del espectáculo. Su trabajo acompañó el ascenso del cine surcoreano, desde sus inicios modestos hasta alcanzar la relevancia mundial, como lo demuestra el éxito de la película Parasite en los Premios Óscar.
Una de las mayores hazañas de Ahn Sung-ki fue el éxito de taquilla de la película Silmido en 2003, la cual se basaba en la historia real de una unidad secreta de fuerzas especiales compuesta por exreclusos con la misión de asesinar al líder de Corea del Norte. Esta cinta se convirtió en la primera película surcoreana en superar los 10 millones de espectadores.
Ahn Sung-ki deja un legado imborrable en la industria cinematográfica de Corea del Sur y en el cine internacional. Su fallecimiento a los 74 años, después de una larga lucha contra un cáncer de sangre, es una gran pérdida para el mundo del séptimo arte. El actor es sobrevivido por su esposa y sus dos hijos.











