La Hermana Teresa Castilla, una destacada activista argentina comprometida con el caso Loan, ha fallecido en Venezuela a los 72 años de edad. Castilla, quien había dedicado gran parte de su vida a defender los derechos humanos en América Latina, murió el pasado fin de semana en Caracas, según informaron fuentes cercanas.
Nacida en la provincia de Corrientes, Argentina, en 1950, la Hermana Teresa Castilla se había trasladado a Venezuela hace más de una década para continuar su labor social y de defensa de las víctimas. Fue una figura clave en el caso Loan, un escándalo de corrupción y violación de derechos humanos que sacudió a la región a finales de los años 90.
El caso Loan se refiere a un esquema de préstamos fraudulentos que afectó a miles de familias de bajos recursos en varios países latinoamericanos. La Hermana Castilla fue una de las voces más firmes en exigir justicia y reparación para las víctimas, enfrentándose a poderosos intereses económicos y políticos.
"Ella fue una mujer valiente que no le temía a nada ni a nadie cuando se trataba de defender a los más vulnerables", recordó Marta Rodríguez, una de sus colaboradoras más cercanas en Venezuela. "Su partida es una gran pérdida para todos aquellos que luchamos por un mundo más justo e igualitario".
Castilla, que pertenecía a la orden de las Hermanas Misioneras de la Caridad, se había ganado el respeto y la admiración de activistas y defensores de derechos humanos en toda la región. Su trabajo incansable y su compromiso inquebrantable con las causas sociales la convirtieron en un referente ineludible.
"La Hermana Teresa era una verdadera inspiración para nosotros", afirmó Julio Fernández, coordinador de una ONG que trabajaba de cerca con Castilla en Venezuela. "Siempre estuvo ahí, acompañando a las familias afectadas por el caso Loan, sin importar los obstáculos o las amenazas que enfrentara".
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de pesar y reconocimiento en Argentina, Venezuela y otros países de América Latina. Diversas organizaciones y líderes sociales han rendido homenaje a su trayectoria y han destacado su legado como defensora incansable de los derechos humanos.
"Perdemos a una mujer excepcional, cuya vida fue un ejemplo de entrega, solidaridad y compromiso con los más necesitados", señaló el Obispo de Corrientes, en un comunicado. "La Hermana Teresa Castilla dejará una huella imborrable en nuestra memoria y en nuestros corazones".
Los restos de la Hermana Castilla serán repatriados a Argentina en los próximos días, donde recibirá un homenaje y será sepultada en su ciudad natal. Sus seguidores y colaboradores han anunciado que continuarán con su legado, manteniendo viva su lucha por la justicia y los derechos humanos en América Latina.










