El Registro Civil de Paraguay ha implementado una nueva campaña de "tolerancia cero" para la inscripción de niños con nombres raros, extravagantes e incluso ridículos. Desde la institución informaron que se ha instruido a los oficiales para que ya no registren a los recién nacidos con este tipo de nombres.
La medida busca poner fin a la tendencia creciente de padres que optan por nombrar a sus hijos de manera poco convencional. Según las autoridades, esta práctica puede afectar el desarrollo y la integración social de los menores.
"Hemos visto casos realmente preocupantes, donde los niños son bautizados con nombres que los exponen y los hacen blanco de burlas y discriminación", explicó la directora del Registro Civil, Mirta González. "Nuestro objetivo es proteger el interés superior del niño y garantizar que todos tengan nombres apropiados".
La campaña establece lineamientos claros sobre los nombres permitidos. Se aceptarán únicamente aquellos que tengan una raíz histórica, cultural o religiosa, y que no puedan considerarse ofensivos, ridículos o que atenten contra la dignidad de la persona.
"Entendemos que los padres quieren ser creativos, pero hay límites que no se pueden cruzar", agregó González. "Un nombre es algo que acompañará a la persona toda su vida, por lo que debe ser cuidadosamente elegido".
Las autoridades advierten que, de no cumplirse con estas nuevas directrices, los oficiales del Registro Civil tendrán la potestad de rechazar la inscripción y solicitar a los padres que elijan un nombre alternativo.
La medida ha generado debate en la sociedad paraguaya, con opiniones divididas entre quienes la apoyan y quienes la consideran una injerencia excesiva en la libertad de los padres. Sin embargo, el Gobierno asegura que es una decisión necesaria para proteger a los niños.











