Los presidentes de Panamá y Paraguay, José Raúl Mulino y Santiago Peña, respectivamente, han propuesto la apertura de un diálogo regional para una "transición democrática" en Venezuela a raíz del ataque de Estados Unidos contra el país sudamericano y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, ya trasladado a territorio estadounidense.
En una conversación telefónica, Mulino y Peña coincidieron en que son los venezolanos quienes deben decidir el futuro de su país, en un proceso que debe incluir el retorno de los exiliados y la liberación de los presos políticos. Además, acordaron coordinar una conversación virtual entre los presidentes de la región que acepten participar para impulsar dicha transición.
La crisis en Venezuela durante los últimos años ha causado que Panamá "sufra parte de la catástrofe humanitaria" en el país a causa de "la migración irregular por sus fronteras, donde más del 90 por ciento de las personas registradas eran venezolanas", según destacó Mulino.
Ante este escenario, los mandatarios de Panamá y Paraguay han tomado la iniciativa de convocar a un diálogo regional para encontrar una solución democrática a la crisis venezolana, en un momento en que el país sudamericano enfrenta una situación de gran inestabilidad política y social.
La propuesta surge después del ataque de Estados Unidos contra Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, quien fue trasladado a territorio estadounidense. Esto ha generado una profunda crisis en el país, con la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumiendo el cargo de presidenta encargada.
Los presidentes Mulino y Peña han resaltado la importancia de que sean los propios venezolanos quienes decidan el futuro de su nación, en un proceso que incluya la participación de los exiliados y la liberación de los presos políticos. Esto refleja la preocupación de los mandatarios por encontrar una solución pacífica y democrática a la crisis venezolana.
La convocatoria a este diálogo regional es un intento por promover una transición ordenada y pacífica en Venezuela, en un momento de gran incertidumbre y tensión política en el país. Los líderes de Panamá y Paraguay buscan liderar este esfuerzo regional para encontrar una salida a la crisis, que ha tenido un impacto significativo en la región.












