El Manchester United ha tomado la decisión de prescindir de los servicios de su entrenador Rui Amorim, después de una temporada plagada de malos resultados y una posición decepcionante en la tabla de la Premier League.
Según el comunicado del club, esta medida se toma "a regañadientes" pero con la intención de darle al equipo "la mejor oportunidad de terminar lo más alto posible en el campeonato". Amorim, que llegó al United la temporada pasada, no ha logrado revertir la mala racha del equipo y ahora deberá abandonar su cargo.
La gota que colmó el vaso parece haber sido el empate 1-1 contra el colista Wolverhampton la semana pasada, tras el cual el portugués tuvo un fuerte encontronazo con el director deportivo del club, John Wilcox. Amorim, visiblemente molesto, dejó claro que no tenía intención de renunciar a su puesto, afirmando que "vine aquí para ser el mánager del Manchester United, no para ser el técnico del Manchester United".
Sin embargo, la directiva del United ha decidido finalmente prescindir de sus servicios, convirtiéndolo en el sexto entrenador o técnico permanente en ser despedido desde la retirada del legendario Alex Ferguson en 2013. Bajo el mando de Amorim, el United no ha logrado ningún trofeo y ha registrado una de las peores posiciones del club en la era de la Premier League.
El dominio del United en la máxima categoría del fútbol inglés parece haber terminado desde la salida de Ferguson. Desde entonces, el club ha atravesado una etapa de inestabilidad en el banquillo, con múltiples cambios de entrenador sin lograr recuperar la senda del éxito. La destitución de Amorim es un nuevo capítulo en esta complicada transición que vive uno de los equipos más laureados de Inglaterra.
Ahora, la directiva del Manchester United deberá encontrar un nuevo técnico que pueda revertir la situación y devolver al equipo a los primeros puestos de la tabla. Será una tarea nada sencilla, pero fundamental para recuperar el brillo perdido de uno de los grandes del fútbol europeo.










