La intención del Gobierno de Gustavo Petro de traer de vuelta al país parte de los recursos de los fondos privados de pensiones que hoy están invertidos en el exterior encendió una fuerte alarma en el sector financiero. Mónica Higuera Garzón, exdirectora de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), advirtió sobre los peligros que esta medida podría traer para los afiliados y el mercado de capitales colombiano.
Según Higuera, las inversiones de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) no están hechas al azar, sino que responden a estrategias técnicas de mediano y largo plazo, diversificadas en distintos activos, monedas, plazos y regiones. Traer esos recursos de manera acelerada implicaría desmontar esas estrategias, lo que generaría "riesgos directos para los afiliados, que son los verdaderos dueños del dinero".
La exfuncionaria señaló que el mercado colombiano no tiene la capacidad para absorber un flujo tan grande de recursos en poco tiempo, ya que es "poco líquido" y tiene "pocos emisores". Advirtió que obligar a vender activos de largo plazo de forma anticipada implicaría pérdidas, sanciones y presiones indebidas sobre el mercado local, con un efecto directo sobre los ahorros pensionales de millones de colombianos.
Higuera renunció a la dirección de la URF en diciembre precisamente por su desacuerdo con esta iniciativa del Gobierno. Según ella, los riesgos que planteó no fueron atendidos, a pesar de que advirtió que el "principal riesgo es la liquidez" y que el sistema no tiene la capacidad para absorber un flujo tan grande de recursos sin generar "impactos graves".
El presidente Gustavo Petro, por su parte, ha defendido la idea de repatriar cerca de 250 billones de pesos que las AFP tienen invertidos fuera del país. Según el mandatario, el proceso no sería "de un solo golpe", sino gradual, con un plan que frene la salida de más recursos del ahorro pensional y promueva la inversión interna.








