La Encuesta Citi, que reúne las expectativas de 26 entidades financieras y centros de pensamiento, proyecta que la inflación anual en Colombia cerraría 2025 en 5,2%, confirmando la pausa del proceso desinflacionario y manteniendo al país por fuera del rango meta del Banco de la República (2%-4%) por quinto año consecutivo.
Según el análisis, si bien la inflación ha mostrado una leve tendencia a la baja, pasando de 5,5% en octubre a 5,2% en diciembre, el descenso sigue siendo insuficiente para alcanzar la meta del banco central. Además, el impacto del aumento del 23% en el salario mínimo para 2026, el más alto en décadas, se perfila como un desafío adicional, con proyecciones de que la inflación podría llegar a 6,5% ese año.
Los expertos consultados coinciden en que el Banco de la República se verá obligado a endurecer su política monetaria, con posibles alzas acumuladas de hasta 300 puntos básicos en la tasa de interés, con el fin de contener el desanclaje de las expectativas inflacionarias y lograr una convergencia real a la meta, que podría posponerse incluso hasta 2027.
Este panorama de inflación persistentemente alta plantea importantes retos para la economía colombiana, con implicaciones en la indexación de múltiples precios y en las decisiones de política económica en los próximos años.








