El académico Sebastián Arcos Cazabón, director asociado del Instituto de Investigaciones Cubanas (CRI) de la Universidad Internacional de Florida (FIU), analizó las posibles repercusiones en Cuba de una eventual caída del chavismo en Venezuela. Según Arcos Cazabón, este escenario tendría impactos tanto económicos como psicológicos para la isla.
En primer lugar, el experto señala que la caída del chavismo pondría fin al apoyo económico que Venezuela ha brindado a Cuba durante los últimos 20 años. "El chavismo ha sido el principal sostén económico de Cuba desde que Chávez llegó al poder en 1999. La isla se ha vuelto cada vez más dependiente de ese apoyo, que se ha traducido en petróleo, préstamos y otras formas de asistencia", explicó Arcos Cazabón.
Sin ese respaldo venezolano, Cuba se vería obligada a buscar nuevas fuentes de financiamiento y energía, lo cual representaría un desafío mayúsculo para su maltrecha economía. "Sería un duro golpe para Cuba, que tendría que reinventarse y encontrar nuevos socios comerciales. Esto sin duda aceleraría las reformas económicas que el gobierno cubano ha venido implementando, pero de manera forzada y con mucha incertidumbre", advirtió el académico.
Más allá de los impactos económicos, Arcos Cazabón también resaltó las repercusiones psicológicas que tendría en Cuba la caída del chavismo. "El chavismo ha sido una fuente de esperanza y orgullo para el régimen cubano durante estos años. Perder ese apoyo simbólico sería un duro golpe para la moral y la legitimidad del gobierno", señaló.
Según el experto, la desaparición del chavismo también podría generar un sentimiento de desamparo y vulnerabilidad en amplios sectores de la población cubana que se han beneficiado, directa o indirectamente, de la asistencia venezolana. "Sería un duro despertar para muchos cubanos que han visto en el chavismo una alternativa al bloqueo estadounidense y un contrapeso frente a la influencia de Estados Unidos en la región", concluyó Arcos Cazabón.
En resumen, el académico considera que la caída del chavismo representaría un punto de inflexión crítico para Cuba, con consecuencias económicas y psicológicas que obligarían al régimen a replantearse su modelo y su estrategia de supervivencia.

