El proceso de integración de los servicios de salud entre la Caja de Seguro Social (CSS) y el Ministerio de Salud (Minsa) en Panamá está entrando en una etapa decisiva este año, convirtiéndose en una de las prioridades del Gobierno.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, anunció que en marzo presentarán al presidente José Raúl Mulino un primer informe con los avances del trabajo que realiza la mesa técnica creada para unificar los servicios públicos de salud. Aunque se trata de un proceso complejo por la cantidad de actores, estructuras y normativas involucradas, Boyd Galindo aseguró que traerá beneficios significativos para la población.
La integración Minsa-CSS no es un tema nuevo en la agenda pública. En noviembre de 2025, el Ejecutivo oficializó la creación de la Comisión de Integración de los Servicios Públicos de Salud, un organismo adscrito al Minsa que tendrá la responsabilidad de coordinar y dar seguimiento al proceso.
Según las autoridades, el objetivo central de la comisión es evitar la duplicación de servicios, optimizar el uso de la infraestructura existente y garantizar que los pacientes, asegurados o no, puedan recibir atención oportuna, sin barreras institucionales.
Sin embargo, desde que se anunció la activación del proceso, dos actores del sistema de salud han expresado preocupaciones. La Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines de la Caja de Seguro Social (Amoacss) y la Asociación de Médicos Especialistas del Hospital Santo Tomás han advertido sobre posibles riesgos para la autonomía financiera de la CSS y han solicitado claridad sobre cómo se manejarán los recursos, el personal y la toma de decisiones en un sistema integrado.
Ante estas inquietudes, Boyd Galindo insistió en que la integración no significa que una institución "absorba" a la otra ni que la CSS deba asumir cargas adicionales. "A veces se malinterpreta y se piensa que una institución va a cargar a la otra, y no es así", afirmó.
Uno de los ejes centrales del proceso de integración, según el ministro, es el fortalecimiento de la atención primaria. El objetivo es que los ciudadanos puedan acceder a servicios médicos cerca de sus hogares, reduciendo la presión sobre los hospitales de referencia y evitando desplazamientos innecesarios.
La integración del sistema de atención tomará alrededor de dos años y se iniciará de forma gradual en las provincias de Herrera y Los Santos, con la meta de que el sistema integrado esté plenamente operativo hacia finales de 2027. Según los responsables técnicos del proceso, este plazo responde a una lección aprendida de intentos fallidos anteriores: extender demasiado el proceso lo expone a cambios políticos que terminan por revertirlo.
Además, el Minsa informó que el año pasado se nombraron más de 1,500 profesionales de la salud y se logró incorporar de forma permanente a 2,170 funcionarios que mantenían contratos temporales o de tiempo definido. Sin embargo, el ministro reconoció que persiste una escasez de médicos especialistas, sobre todo en el interior del país.
Para enfrentar esta situación, el Minsa trabaja en la articulación de los nombramientos con el uso de herramientas de inteligencia artificial, que permitirán optimizar la asignación de especialistas y facilitar la atención a través de sistemas de referencia y telemedicina.
Asimismo, Boyd Galindo anunció inversiones superiores a los 1,400 millones de dólares en más de 40 proyectos de infraestructura en el sector salud, incluyendo la culminación del hospital de Metetí, la pronta entrega del hospital Aquilino Tejeira y la inauguración del hospital de San Isidro, entre otros.
Estas inversiones y el avance del proceso de integración marcarán una prueba clave para el Gobierno, en un sistema de salud que durante décadas ha operado de forma fragmentada y que ahora busca consolidarse como una política de Estado.












