Edmundo González Urrutia, a quien gran parte del mundo reconoce como el legítimo ganador de las últimas elecciones presidenciales en Venezuela, ha roto el silencio y lanzado un mensaje directo a la cúpula militar del país. En un video difundido a través de su cuenta en X, el opositor instó a los altos mandos a elegir entre respaldar la continuidad impuesta o reconocer la voluntad del pueblo.
La captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses ha configurado, según González Urrutia, un "nuevo escenario político" en Venezuela. Sin embargo, advirtió que la salida del líder chavista no resuelve por sí sola la crisis de fondo, y que la "normalización" del país solo tiene un camino: el respeto a los resultados del 28 de julio de 2024, cuando él fue elegido presidente.
"Como comandante en jefe, les recuerdo que su lealtad es con la Constitución, con el pueblo y con la República", sentenció González Urrutia, dirigiéndose específicamente a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Su mensaje llega en un momento de máxima fragilidad institucional, justo cuando el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) intentó designar a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, un movimiento que ya recibió el respaldo público del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.
Para el veterano diplomático, las llaves de Miraflores no le pertenecen a quien herede el cargo por decreto judicial, sino a quien recibió el mandato en las urnas. En su alocución, también puso sobre la mesa una demanda innegociable para cualquier transición: la liberación inmediata de todos los presos políticos, a quienes calificó como "rehenes de un sistema de persecución".
El tablero se complica con las recientes declaraciones desde Estados Unidos. Mientras González Urrutia reclama su derecho a gobernar, Donald Trump ha dejado caer que la Casa Blanca se "hará cargo" de la situación, sugiriendo un tutelaje directo que parece ignorar las estructuras de la oposición tradicional. Incluso el secretario de Estado, Marco Rubio, ha insinuado que la prioridad es la "realidad inmediata" con los actores presentes en el terreno, lo que deja a González Urrutia y a María Corina Machado en una posición de extrema presión diplomática.
A pesar de esto, González Urrutia mantiene su tono pausado pero firme. "Ese respaldo popular es profundo y jamás será traicionado", afirmó, enviando un mensaje de calma a sus seguidores que ven con incertidumbre cómo el país pasa de un bombardeo a un vacío de poder que Delcy Rodríguez intenta llenar a contrarreloj.
Las próximas horas serán definitorias. Mientras la FANB jura lealtad a la nueva presidenta interina en televisión nacional, Edmundo González Urrutia apuesta por la fisura interna, apelando a la conciencia de los uniformados para que, de una vez por todas, reconozcan el conteo que el chavismo intentó ocultar hace ya más de un año.


