Después de la aprobación en 2025 del paquete fiscal conocido como "One Big Beautiful Bill", que incluía un impuesto de $250 adicional a la solicitud de visa B1/B2 para turismo o negocios temporales en Estados Unidos, el gobierno ha decidido retrasar la implementación de dicho gravamen.
Si bien la ley establecía que el impuesto, denominado "Visa Integrity Fee", entraría en vigor en el año fiscal 2025, hasta el momento no se ha concretado su cobro. Según la información publicada en el Registro Federal, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicó que el impuesto "requiere coordinación interinstitucional antes de su implementación" y que sería aplicado en una próxima publicación.
Además, la ley contemplaba que para 2026 y años posteriores, el monto del impuesto sería ajustado por inflación, pero tampoco se ha dado a conocer cuál sería el valor final. Por ahora, el costo de la solicitud de visa B1/B2 se mantiene en $185, sin el cobro adicional.
La decisión de retrasar la implementación del "Visa Integrity Fee" se produce en un contexto de incertidumbre económica y preocupación por el posible impacto que podría tener en el turismo y los viajes de negocios hacia Estados Unidos. Algunos expertos han señalado que el impuesto podría desalentar a los visitantes y afectar sectores clave de la economía.
El Departamento de Estado de Estados Unidos no ha emitido mayores detalles sobre el futuro del impuesto a la visa B1/B2, lo que genera interrogantes sobre si finalmente se concretará su cobro o si será objeto de nuevas revisiones por parte del gobierno.












