Gracias al trabajo de un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Harvard, se ha logrado describir a nivel molecular el proceso por el cual una nueva generación de antivirales detiene la proliferación de los virus del herpes. Este hallazgo, publicado en la revista "Cell", sienta las bases para el desarrollo de tratamientos más efectivos contra cepas virales resistentes.
El estudio combinó técnicas de microscopía electrónica criogénica (crio-EM) y pinzas ópticas para observar en detalle el comportamiento de la enzima helicasa-primasa del virus herpes simple tipo 1 (VHS-1) cuando entra en contacto con los llamados inhibidores de la helicasa-primasa (IHP), una clase emergente de antivirales.
"Como médico, es desalentador que la medicina pueda curar a un paciente con cáncer, pero este requiera inmunosupresión que lo deja vulnerable a un virus que no responde a los mejores medicamentos disponibles para tratarlo. Como investigador, esto me inspira a aprender todo lo posible sobre cómo funciona el virus para que podamos seguir encontrando mejores opciones para las personas que padecen cepas resistentes", explicó el profesor Jonathan Abraham, uno de los líderes del estudio.
Los resultados muestran por primera vez cómo estos fármacos se acoplan a las proteínas virales e impiden la replicación del genoma del VHS-1, una enzima clave en el proceso de infección y responsable de muchas de las resistencias a los antivirales tradicionales.
Hasta ahora, la estrategia habitual de los medicamentos aprobados se había enfocado en la ADN polimerasa viral, la enzima encargada de duplicar el material genético del virus. Sin embargo, la aparición de cepas resistentes llevó a explorar alternativas, como los IHP, que actúan sobre la helicasa-primasa, otra enzima esencial para la reproducción de los virus de la familia del herpes.
Gracias a las imágenes de alta resolución obtenidas por el equipo de Harvard, se logró fijar la estructura de esta enzima en una posición estática, permitiendo observar con gran detalle cómo los IHP la inhabilitan. Esto no solo ayuda a comprender el mecanismo de acción de estos nuevos antivirales, sino que también abre la puerta al diseño de futuras terapias dirigidas a otros sitios clave del proceso de replicación viral.
"La visualización de estos complejos en alta resolución no solo describe la mecánica de acción de los nuevos antivirales, sino que también ayuda a identificar posibles objetivos para el diseño de fármacos futuros, gracias al conocimiento de las propiedades físicas y químicas de los sitios de unión relevantes en el proceso de replicación viral", destacó el estudio publicado en "Cell".
Los virus de la familia herpes, que incluyen responsables como los de la varicela, el herpes zóster y la mononucleosis, pueden causar infecciones persistentes y latentes en el cuerpo, lo que los convierte en un desafío terapéutico. Este hallazgo sienta las bases para el desarrollo de tratamientos más efectivos, especialmente para pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, quienes suelen ser más vulnerables a las cepas resistentes.











