La petrolera estatal Petroperú se encuentra en un proceso de reestructuración patrimonial que busca separar sus activos en bloques para atraer inversión privada y asegurar su sostenibilidad financiera. Según informó el director ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, el objetivo es crear "unidades de negocio" con activos, flujos y riesgos identificables, lo que permitirá aislar riesgos, ordenar prioridades de pago y asignar esquemas de gestión diferenciados.
Entre los principales activos que se evaluarían para conformar estos bloques patrimoniales se encuentran la refinería de Talara, el oleoducto norperuano y el edificio emblema de Petroperú en San Isidro, Lima. ProInversión tiene 60 días para presentar un plan de promoción de estos bloques a la Junta General de Accionistas de Petroperú.
La reestructuración busca dar solución a los problemas financieros que enfrenta la empresa, que tiene dificultades para atender sus obligaciones de corto plazo y no cuenta con recursos suficientes. Según Del Carpio, la idea es atraer capital privado para inyectar recursos y evitar que sea el Estado quien asuma todos los riesgos.
En ese sentido, ProInversión evalúa diferentes mecanismos, como la venta de activos no críticos, la conformación de asociaciones público-privadas (APP) para asumir riesgos de manera compartida, o la creación de "vehículos de propósito especial" (SPV) que permitirían a inversionistas privados participar en la gestión de los bloques patrimoniales.
La prioridad, según Del Carpio, es lograr que al menos uno o dos de estos bloques patrimoniales puedan ser definidos y puestos en marcha durante la actual gestión de gobierno. Sin embargo, advierte que el proceso no será rápido, ya que el mercado deberá hacer su propia evaluación y due diligence antes de decidir participar.










