El 3 de enero de 2026, la Tierra alcanzará su punto más cercano al Sol durante el verano chileno, un fenómeno conocido como perihelio. Sin embargo, la relación entre este evento astronómico y las condiciones climáticas en Chile es más compleja de lo que parece a simple vista.
Si bien es cierto que durante el perihelio la Tierra se encuentra aproximadamente 5 millones de kilómetros más cerca del Sol, esta diferencia representa solo una variación del 3,5% en la energía solar que llega a nuestro planeta. De hecho, las estaciones del año se deben principalmente a la inclinación del eje terrestre, no a la distancia entre la Tierra y el Sol.
Durante el perihelio, la Tierra también alcanza su máxima velocidad orbital, moviéndose más rápidamente que en cualquier otro momento del año. Sin embargo, este aumento de velocidad es imperceptible para nosotros, ya que es una consecuencia directa de las leyes de la física orbital.
Entonces, ¿por qué Chile ostenta uno de los índices de radiación ultravioleta más altos del mundo? La respuesta se encuentra en factores geográficos y atmosféricos permanentes, como la latitud subtropical del norte y centro del país, la gran altitud de zonas como el Altiplano y la cordillera de los Andes, y la excepcional transparencia atmosférica del Desierto de Atacama.
De hecho, en la meseta de Chajnantor, en pleno Desierto de Atacama, se ha registrado la radiación solar más alta jamás medida en la superficie terrestre, con valores que superan los 308 W/m² de irradiancia promedio anual. Durante el verano, en el norte de Chile la irradiación puede superar los 6 kWh/m² diarios, niveles extremadamente altos en comparación con otras regiones del planeta.
Independientemente del perihelio, los chilenos deben mantener precauciones rigurosas frente a la radiación solar durante todo el verano. El uso de protector solar con factor 50+, ropa protectora de manga larga, sombreros de ala ancha y gafas con filtro UV son medidas esenciales para evitar los efectos nocivos de la radiación UV, que pueden ser aún más peligrosos en algunas zonas del país.
En conclusión, el perihelio es un fenómeno astronómico fascinante, pero la protección solar en Chile debe ser una prioridad durante todo el año, no solo cuando la Tierra está más cerca del Sol. Los verdaderos responsables de los altos niveles de radiación UV en el país son factores geográficos y atmosféricos permanentes, que deben ser tenidos en cuenta por la población para mantener una exposición segura al sol.


