En el territorio de Yaguajay, específicamente en el área del Plan Turquino, se han establecido nuevas estrategias destinadas al cuidado y la protección del medio ambiente. Estas acciones se desarrollarán en escenarios clave que incluyen a tres comunidades costeras y una cooperativa de producción agropecuaria, buscando integrar la gestión ambiental con la participación activa de los habitantes locales.
Una de las piezas fundamentales de este esfuerzo es la iniciativa denominada “Guardianes de la Sierra”. Este proyecto tiene como objetivo principal la conservación comunitaria de la biodiversidad en los ecosistemas de montaña que forman parte de la Reserva de la Biosfera Buenavista. Según explicó Yitsy Suárez Valdés, directora de Investigaciones de Ecosistemas de Montaña en el territorio, la propuesta se fundamenta en un enfoque biocultural y de gobernanza participativa, reconociendo que la protección de la naturaleza debe ir de la mano con la cultura y la organización social de la zona.
La implementación de “Guardianes de la Sierra” fue aprobada para ser ejecutada por la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Alberto Pis. Esta organización no solo es la beneficiaria, sino que asume el liderazgo total del proyecto, encargándose de su organización, dirección y ejecución. Para asegurar la calidad técnica de las acciones, la cooperativa cuenta con el asesoramiento especializado de la Dirección de Investigaciones de Ecosistemas Montañosos del Centro de Servicios Ambientales de Sancti Spíritus.
El plan de trabajo de esta cooperativa se divide en tres componentes estratégicos. El primero se enfoca en el fortalecimiento de las capacidades comunitarias; el segundo se centra en la transformación de la producción agropecuaria mediante la adopción de prácticas agroecológicas; y el tercero se orienta hacia la gobernanza participativa. Al respecto, Suárez Valdés destacó la necesidad de concebir la montaña como un territorio integral donde convergen no solo las comunidades residentes, sino también diversos actores estratégicos esenciales para una gestión ambiental sostenible.
De forma paralela, se está desarrollando otro proyecto vinculado a la protección de las zonas costeras, centrado en la implementación de la Herramienta SMART para la Conservación Efectiva y Comunitaria en el Parque Nacional Caguanes. Dayana García Ortiz, especialista para la investigación, la ciencia y la innovación del Centro de Servicios Ambientales de Sancti Spíritus, informó que esta iniciativa cuenta con el financiamiento del Fondo Caribeño y es implementada a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba.
La particularidad de este proyecto radica en su enfoque de ciencia ciudadana, una modalidad que no tiene antecedentes previos en las áreas protegidas de la isla. En este modelo, los pobladores de las comunidades locales se convierten en los actores principales de la conservación. El objetivo central es proteger el corazón natural del Parque Nacional Caguanes, interviniendo específicamente en los llamados "puntos de presión".
Estos puntos de presión son las zonas donde se ejerce el mayor impacto negativo sobre el ecosistema, tales como la caza, la tala y la pesca indiscriminada. Debido a la extensión del parque y a las limitaciones del fondo financiero, la intervención se ha focalizado en tres comunidades específicas de la zona oeste: Vitoria, Júcaro y Narcisa, que son las que presentan una mayor incidencia de estas actividades.
Asimismo, García Ortiz detalló un aspecto administrativo relevante sobre la obtención de los recursos: el proyecto fue presentado mediante la Organización No Gubernamental Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre. Esto fue necesario ya que los requisitos del fondo exigían que la entidad solicitante fuera un consejo popular o una organización no gubernamental, excluyendo a las instituciones estatales de la solicitud directa del financiamiento.
Actualmente, ambas iniciativas se encuentran en su fase de ejecución. Se han iniciado ya los talleres formativos tanto en la Cooperativa de Créditos y Servicios Alberto Pis como en las tres comunidades costeras beneficiadas, marcando el inicio de un proceso de gestión ambiental participativa en la región.


