El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el enviado especial de China, Qiu Xiaqi, se reunieron en Caracas para reafirmar los lazos entre ambos países, en momentos en que Venezuela enfrenta tensiones con Estados Unidos por el despliegue militar estadounidense en el mar Caribe.
Durante el encuentro de más de tres horas, Maduro celebró la "unión a toda prueba" entre Venezuela y China, su principal aliado internacional. Ambos líderes intercambiaron regalos, como una cerámica y un cuadro, en señal de la estrecha relación bilateral.
La reunión se produjo en medio de las crecientes tensiones entre Venezuela y Estados Unidos. Washington ha desplegado fuerzas navales y aéreas en el Caribe, cerca de las aguas venezolanas, y ha acusado a Caracas de liderar una red de narcotráfico. Por su parte, China ha rechazado enérgicamente estas acciones, calificándolas de "violación del derecho internacional".
En este contexto, Maduro y el enviado chino revisaron los más de 600 acuerdos que mantienen ambos países, reafirmando su alianza estratégica. China es uno de los principales socios comerciales y financieros de Venezuela, brindando apoyo crucial a la economía venezolana en medio de la crisis.
La visita del enviado especial chino se produce en un momento delicado para Venezuela, que enfrenta sanciones y presiones internacionales lideradas por Estados Unidos. Sin embargo, la reafirmación de la alianza con China envía un claro mensaje de que Caracas cuenta con el respaldo de su principal socio internacional.











