El ministro de Minería y Metalurgia, Marco Antonio Calderón de la Barca, posesionó el pasado martes a Álvaro Tejerina Olivera como presidente ejecutivo interino de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), en un acto oficial realizado en la ciudad de La Paz.
Tejerina, quien fue ministro de Trabajo durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, reemplaza en el cargo a Jorge Alvarado Rivas, que dirigió la ESM desde julio de 2021. La nueva autoridad tendrá la responsabilidad de "garantizar la continuidad institucional y operativa de la ESM, así como fortalecer las políticas orientadas al desarrollo productivo, la sostenibilidad y el impulso estratégico de la industria siderúrgica nacional", de acuerdo con un boletín del Ministerio de Minería y Metalurgia (MMyM).
El principal activo de la ESM es el complejo industrial para la fabricación de acero, emplazado en Puerto Suárez, Santa Cruz. La planta fue inaugurada en febrero de 2025, tras décadas de postergaciones y una inversión aproximada de $us 546 millones. El proyecto tiene la expectativa de producir hasta 200.000 toneladas de acero anuales y reducir cerca de un 50% las importaciones del metal destinadas al mercado interno.
Previo a su salida, el expresidente de la empresa Jorge Alvarado defendió la marcha del proyecto frente a las críticas, atribuyendo a la falta de insumos ciertos "frenos productivos" y subrayando que los ajustes y pruebas técnicas forman parte del proceso de puesta en operación de una industria de la magnitud del Mutún. Alvarado también destacó que el complejo comenzó a poner en el mercado boliviano barras corrugadas y alambrón a precios más bajos, con el objetivo de abaratar los costos de la construcción en el país.
El nombramiento de Tejerina se produce en un contexto en el que la ESM busca consolidar sus fases operativas y responder tanto a las expectativas del sector productivo como a las demandas de mayor transparencia y rendimiento técnico expresadas por distintos actores sociales y empresariales.
La Empresa Siderúrgica del Mutún constituye un proyecto estratégico para la industrialización de los recursos naturales y el fortalecimiento de la cadena productiva del acero en Bolivia, alineado con el proceso de transformación productiva del país, según resaltó el comunicado del MMyM.











