La Iglesia Católica en Colombia ha expresado su esperanza de que en 2026, el país logre encontrar "los caminos que conducen al perdón, la reconciliación y la paz". Este llamado surge en un momento crucial para la nación, que busca cerrar heridas de un conflicto armado que se ha prolongado por décadas.
La declaración de la Iglesia Católica colombiana resalta la importancia de que el país aproveche el nuevo periodo que se abre con el año 2026 para avanzar decididamente hacia la pacificación y la unidad nacional. Luego de largos años de violencia y enfrentamientos, la máxima autoridad religiosa del país hace un firme llamado a priorizar el diálogo, el entendimiento y la búsqueda de soluciones negociadas a las diferencias.
"Que en este nuevo periodo que se abre, Colombia pueda hallar los caminos que la conduzcan al perdón, la reconciliación y la paz", señaló la Iglesia Católica en su mensaje. Esta petición resuena con fuerza en un país que ha sufrido los estragos del conflicto armado interno, y que ahora busca cerrar esa dolorosa etapa para enfocar sus esfuerzos en el desarrollo y el bienestar de todos sus ciudadanos.
La Iglesia Católica, como una de las instituciones más influyentes de Colombia, juega un rol clave en este proceso. Su voz autorizada y su capacidad de convocatoria pueden ser determinantes para lograr que los diferentes actores políticos, sociales y armados converjan en torno a la búsqueda de la paz. Su llamado a la reconciliación y al perdón busca abrir caminos para sanar las heridas del pasado y construir un futuro de concordia.
En los próximos años, Colombia tendrá la oportunidad histórica de dar pasos decisivos hacia la pacificación. La Iglesia Católica ha planteado un desafío claro: que para 2026, el país logre encontrar esos "caminos que conducen al perdón, la reconciliación y la paz". Un reto que sin duda movilizará a todos los sectores de la sociedad colombiana en los próximos años.












