Uruguay enfrenta una crisis sin precedentes por los incendios forestales y de campo, con un alarmante aumento de los siniestros que han devastado más de 2.348 hectáreas en solo dos meses.
Según informó la Dirección Nacional de Bomberos, desde el 1 de noviembre hasta la fecha, se han registrado 239 salidas al interior del país y 319 en Montevideo para atender estos incendios. Tan solo el 31 de diciembre, uno de los días más calurosos del verano, se recibieron 3.205 llamadas de emergencia y se quemaron 541 hectáreas.
"Las temperaturas son muy elevadas, el déficit hídrico está presente y los vientos favorecen la propagación de los incendios", explicó el vocero de Bomberos, Víctor Fagúndez, quien exhortó a la población a tomar recaudos para prevenir nuevos siniestros.
El 1 de enero, con el arranque del nuevo año, se registraron 102 hectáreas quemadas y 1.873 llamadas de emergencia, lo que evidencia la gravedad de la situación.
"Estamos al 200% de la cantidad de intervenciones respecto a años anteriores", aseguró Fagúndez, quien hizo un llamado a la ciudadanía a extremar las medidas de prevención y cuidado, especialmente en zonas rurales y forestales.
Los expertos atribuyen este aumento alarmante a las altas temperaturas y la sequía que afectan al país, lo que facilita la propagación de los incendios. Ante este escenario, las autoridades han intensificado los esfuerzos de respuesta y prevención, pero advierten que se requiere la colaboración de toda la población para controlar esta crisis ambiental.











