La construcción chaqueña empezó a transitar un proceso de ordenamiento y lenta reactivación tras uno de los períodos más críticos de las últimas décadas, marcado por la paralización de la obra pública, la caída del empleo y la incertidumbre económica.
Así lo afirmó el presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Constructoras del Chaco (APYMEC), Henry Kunze, quien evaluó el desempeño del sector entre 2020 y 2025, analizó el impacto de las políticas nacionales y provinciales, y proyectó un escenario "más estable y esperanzador" para 2026.
Kunze realizó este balance durante una entrevista con Radio Natagalá, en la que señaló que la obra pública fue históricamente "la pieza más afectada" por la falta de previsibilidad y la discontinuidad en los pagos. En ese marco, sostuvo que el sector llegó a 2024 en una situación límite, pero que durante 2025 comenzaron a verse señales de recuperación, principalmente por la finalización de obras paralizadas y una mejora en el uso de mano de obra.
"Creo que estamos camino a un ordenamiento en lo que es la obra pública, que fue la pieza del sector más afectada por la discontinuidad en los pagos que venía desde mediados de 2022", afirmó el dirigente empresario, y consideró que, en términos generales, la actividad "empezó a salir de una etapa muy compleja".
Según Kunze, la obra pública se caracterizó históricamente por la informalidad, y lo que siempre se reclamó fue previsibilidad, algo que no se consiguió en los últimos diez años. Sin embargo, destacó que en los últimos dos años, particularmente en la provincia del Chaco, se logró avanzar en la entrega de obras que permanecían detenidas, lo que alivió la situación financiera de muchas empresas.
"Pudimos entregar algunas obras que estaban paralizadas y que representaban una mochila muy pesada para el sector, por los costos que implica tener una obra detenida", explicó. Ese proceso permitió, según Kunze, incrementar la cantidad de trabajadores empleados durante 2025, lo que evidenció una reactivación en comparación con el año anterior.
Al analizar la situación de las pequeñas y medianas empresas constructoras, el titular de APYMEC reconoció que la crisis no se limitó a la obra pública, sino que también afectó de manera significativa al sector privado, que mostró un nivel de actividad muy por debajo de lo esperado.
"Todas las pymes del sector sufrimos un mercado deprimido. El sector privado también estuvo prácticamente paralizado y no tuvo la movilidad que hubiéramos deseado", afirmó. Sin embargo, destacó como dato positivo el crecimiento del crédito hipotecario durante 2025, que, según indicó, se duplicó en relación con 2024. Para Kunze, este factor resultó clave para pensar en una recuperación sostenida.
Otro de los aspectos centrales del análisis fue la evolución de los costos de construcción. Kunze describió situaciones "insólitas" en el mercado de materiales, especialmente durante 2024, cuando los precios permanecieron prácticamente congelados por la falta de demanda. En cuanto a la mano de obra, los costos acompañaron el proceso inflacionario.
En relación con el desarrollo urbano, Kunze señaló que el Gran Resistencia concentró el mayor déficit de infraestructura y vivienda, aunque aclaró que las principales ciudades del interior también enfrentaron problemas similares. "El gran problema hoy es la tierra con infraestructura; cada vez está más lejos y eso encarece mucho los desarrollos", explicó.
Al cerrar su análisis, el presidente de APYMEC fue contundente al evaluar los últimos años: "2024 fue el peor año; 2025 empezó a mostrar una reactivación, no al ritmo que quisiéramos, pero sí un camino de ordenamiento". Con una mirada prudente pero optimista, Kunze concluyó que, si se mantienen la estabilidad económica, el acceso al crédito y una gestión ordenada de la obra pública, la construcción chaqueña podría recuperar protagonismo como motor del empleo y el desarrollo.












