La Ley de Cumplimiento Tributario, vigente desde octubre de 2024 en Chile, ha generado importantes cambios en el ecosistema de los emprendedores y pequeños negocios del país. La norma, que apunta a incentivar la formalización de actividades económicas, establece que los servicios públicos, gobiernos regionales, municipalidades y bancos comerciales deben exigir el inicio de actividades a sus proveedores y clientes antes de entregarles financiamiento o prestar servicios.
Esta medida, que entró en vigor el 2 de enero de 2026 tras varias postergaciones, ha sido recibida con preocupación por los pequeños emprendedores, quienes temen que pueda afectar su acceso a fuentes de financiamiento como el Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap).
Sin embargo, desde el Servicio de Impuestos Internos (SII) aseguran que se han implementado herramientas para facilitar el cumplimiento de esta obligación. Por un lado, se habilitó una consulta automatizada que permite a las instituciones obligadas verificar en línea el estado de inicio de actividades de los contribuyentes. Por otro, se puso a disposición de las personas naturales el sistema "Mi Negocio Cumple", que les permite formalizar su actividad sin necesidad de adjuntar documentos.
Según datos del SII, estos esfuerzos han dado resultados, con un aumento de más de 427 mil contribuyentes que iniciaron actividades entre enero y noviembre de 2025, lo que representa un incremento del 12% respecto al mismo periodo del año anterior.
Para los expertos, la Ley de Cumplimiento Tributario representa un avance positivo en la lucha contra la informalidad, que es una de las principales problemáticas que enfrenta el sistema económico chileno. Si bien puede generar algunas dificultades iniciales para los pequeños emprendedores, los incentivos a la formalización son vistos como un paso importante para generar la convicción de que el pago de impuestos es un deber transversal.










