La aprehensión del exgerente de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), Franklin Richard Flores Córdova, registrada este 2 de enero en la ciudad de La Paz, es el desenlace de una serie de investigaciones por presuntos hechos de corrupción que se arrastran desde el segundo semestre de 2025 y que involucran la administración de millonarios recursos públicos durante su gestión al frente de la estatal.
Las pesquisas se iniciaron formalmente en septiembre de 2025, a partir de denuncias presentadas por el Viceministerio de Transparencia y algunos legisladores, que alertaron sobre irregularidades en la ejecución de proyectos productivos impulsados por Emapa. Entre los casos observados figura la planta de acopio y transformación de papa en El Alto, una obra que demandó una elevada inversión estatal pero que, según los informes oficiales, no operaba de manera adecuada ni cumplía los objetivos para los que fue desarrollada. Incluso, se cuestionó que la misma instalación se había construido en terrenos que no pertenecían al Estado.
A partir de estas denuncias, el Ministerio Público imputó a Flores por los delitos de incumplimiento de deberes, conducta antieconómica y enriquecimiento ilícito, al evidenciarse presuntas fallas en los procesos de contratación, sobreprecios, uso ineficiente de recursos y movimientos financieros que no guardaban relación con sus ingresos declarados. Los cinco procesos penales que enfrenta son: el primero por la planta procesadora de papa en El Alto, el segundo por la venta de harina con sobreprecio a Emapa, el tercero por una planta piscícola que no funcionaba, el cuarto por enriquecimiento ilícito; y el quinto, por daño económico a la estatal.
El 30 de septiembre de 2025, Flores fue aprehendido por primera vez y sometido a una audiencia de medidas cautelares. Si bien la Fiscalía solicitó su detención preventiva, la autoridad judicial dispuso detención domiciliaria, arraigo y una fianza económica, medidas que debía cumplir mientras avanzaba la pesquisa del caso.
Durante las semanas siguientes, el proceso se amplió con nuevas denuncias relacionadas con otros proyectos productivos ejecutados por Emapa, incluidos emprendimientos agroindustriales y piscícolas que tampoco entraron en funcionamiento, generando un presunto daño económico al Estado. Estas nuevas causas incrementaron la presión judicial sobre el exfuncionario.
A fines de noviembre de 2025, las autoridades constataron que Flores no cumplía la detención domiciliaria, razón por la cual fue declarado en rebeldía y se activó una nueva orden de aprehensión a nivel nacional.
Paralelamente, en diciembre, su esposa Cintia C.N. fue aprehendida durante un allanamiento, en el marco de las mismas investigaciones.
Finalmente, tras más de dos meses de búsqueda, Franklin Flores fue capturado este viernes en La Paz, mientras estaba en compañía de su hermano, que se dirigía a dependencias del Ministerio Público. La Fiscalía anunció que solicitará detención preventiva, mientras continúan los procesos en su contra por presunta corrupción. Se prevé que se ejecuten otras tres órdenes de aprehensión e igual número de audiencias cautelares.
El Gobierno ha pedido esclarecer los casos contra el exgerente de Emapa y ha ratificado su compromiso en la lucha contra la corrupción, señalando que existen "muchos indicios" de malos manejos en la empresa estatal, por lo que se esperan más informes sobre nuevos implicados.












