La exministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, Karen Longaric, ha regresado al país después de casi cinco años de exilio en Alemania. Longaric, quien formó parte de la gestión de la expresidenta Jeanine Áñez, partió a Alemania en noviembre de 2020 y desde allí denunció tener al menos siete procesos judiciales en su contra abiertos por el gobierno de Luis Arce.
En un mensaje en sus redes sociales, Longaric expresó su alegría por haber podido "empezar el año en mi casa" y destacó la importancia de que "el estado de derecho y la democracia se consoliden definitivamente" en Bolivia. La exministra aseguró que su exilio se debió a una "venganza política" del partido gobernante, el Movimiento al Socialismo (MAS).
El regreso de Longaric se produce en medio de un tenso clima político en Bolivia, con varios ex funcionarios de la gestión de Áñez enfrentando procesos judiciales. El gobierno de Arce ha insistido en que la lucha contra la corrupción es una de sus prioridades, aunque la oposición ha cuestionado el carácter "selectivo" de estas investigaciones.
La reincorporación de Longaric a la vida política boliviana sin duda generará nuevas tensiones y debates en torno a la situación de los derechos humanos y el estado de derecho en el país. Su caso será seguido de cerca por la opinión pública y la comunidad internacional, quienes esperan que Bolivia logre consolidar una democracia estable y respetuosa de las libertades fundamentales.












