El pastor evangélico Ezequiel Molina Rosario, durante la edición número 62 de La Batalla de la Fe en República Dominicana, advirtió sobre el deterioro social, la violencia, la corrupción y la falta de responsabilidad de las instituciones en el país.
Ante miles de personas reunidas en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, Molina Rosario centró su discurso en problemáticas que atraviesan a toda la sociedad, señalando que el país enfrenta consecuencias graves si continúa normalizando la injusticia, el abandono familiar, la impunidad y el uso del poder sin rendición de cuentas.
El líder evangélico hizo referencia al pasaje bíblico de Apocalipsis 20:11-15, que describe el juicio final ante el "gran trono blanco", un escenario que, según explicó, simboliza el momento en que toda la humanidad sin distinción de rango, poder o riqueza deberá rendir cuentas por sus acciones.
Molina Rosario cuestionó duramente el abandono familiar, señalando a padres irresponsables que engendran hijos y luego los dejan a su suerte, contribuyendo a la delincuencia y al deterioro social. También se refirió a niños que crecen en las calles, limpiando vidrios o expuestos a la violencia, y afirmó que la sociedad no puede desentenderse de esa realidad.
En otro momento, abordó el tema de la violencia homicida, asegurando que quienes quitan la vida a otros ya sea en el ámbito criminal, doméstico o social tendrán que rendir cuentas ante un juez superior, aun cuando logren evadir la justicia terrenal.
El mensaje incluyó una severa advertencia dirigida a gobernantes, políticos, jueces, fiscales y legisladores, a quienes recordó que el poder que ostentan es un privilegio otorgado por Dios y por el pueblo. Molina Rosario afirmó que los políticos deberán responder por promesas incumplidas, corrupción, malversación de fondos públicos y por haber dejado en el abandono a pobres, enfermos, ancianos y niños.
En particular, cuestionó a jueces y fiscales que, según dijo, liberan culpables o condenan inocentes por presiones, influencias o beneficios personales. También dirigió su crítica hacia los legisladores que aprueban leyes contrarias a los principios bíblicos, haciendo especial énfasis en el aborto, al que calificó como la eliminación de seres indefensos.
El fundador de La Batalla de la Fe no limitó su mensaje a la sociedad civil. También cuestionó a sectores de la iglesia cristiana, denunciando indiferencia espiritual, materialismo y pérdida del sentido de prioridad hacia Dios. Criticó a creyentes que relegan la fe por compromisos sociales, laborales o personales, así como a líderes religiosos que, según dijo, convierten los templos en espacios de exhibición material y vanidad.
El mensaje culminó regresando al pasaje de Apocalipsis, donde Molina Rosario describió el juicio ante el gran trono blanco. Según el pastor, en ese momento no habrá privilegios, ricos y pobres, poderosos y humildes, gobernantes y ciudadanos comunes comparecerán por igual. Sostuvo que los libros serán abiertos y cada persona será juzgada conforme a sus obras, y que ni el dinero ni la influencia podrán librar a nadie del veredicto divino.
Sin embargo, también destacó que el Día de Dios será motivo de gozo y esperanza para quienes han creído en Jesucristo y han procurado vivir conforme a su fe. "Será un día de temor para muchos, pero de alegría para quienes han esperado al Señor", concluyó.











