La Laguna del Inca, ubicada en la comuna de Los Andes, Región de Valparaíso, a aproximadamente 2.800 metros sobre el nivel del mar, se ha consolidado como uno de los lugares turísticos más visitados de la cordillera central de Chile.
Este impresionante espejo de agua de intenso color azul forma parte del circuito cordillerano de Portillo y se encuentra emplazado junto a la Ruta Internacional 60-CH, camino al Paso Los Libertadores, lo que la convierte en uno de los destinos de alta montaña con mejor acceso vial desde Santiago.
El acceso en vehículo particular es directo y completamente pavimentado. Desde la capital, se debe tomar la Ruta 57 hacia Los Andes y luego continuar por la Ruta 60-CH en dirección al Paso Los Libertadores. Tras superar el sector de Guardia Vieja y avanzar hacia Portillo, la laguna aparece claramente señalizada a un costado del camino. El tiempo de viaje estimado es de 2 a 2,5 horas, dependiendo del tráfico y las condiciones climáticas.
A diferencia de otros lugares turísticos en Chile que requieren caminatas o trekking, la Laguna del Inca puede observarse directamente desde la carretera y desde los alrededores del Hotel Portillo, lo que la convierte en un destino de fácil acceso y disfrute.
La mejor época para visitar la Laguna del Inca es entre primavera y verano, cuando el clima permite un acceso más seguro y el color del agua alcanza su mayor intensidad. Durante el invierno, el paisaje nevado ofrece un atractivo distinto, aunque las restricciones de acceso pueden aumentar por condiciones climáticas.
Además de su belleza natural, la Laguna del Inca también está rodeada de una leyenda que la convierte en un destino imperdible para quienes buscan panoramas de montaña cerca de Santiago. Sin duda, una joya turística que merece ser descubierta por propios y extraños.











