La ola conservadora que se abrió paso en América Latina durante 2022 podría afianzarse aún más en los próximos años, según los analistas políticos. Con importantes comicios programados para 2026 en países clave como Brasil, Colombia y Perú, la región se prepara para un escenario electoral en el que el "factor Trump" y el avance de las fuerzas de derecha podrían ser determinantes.
Las elecciones del año pasado en varios países latinoamericanos marcaron un giro hacia posiciones más conservadoras, con el triunfo de líderes como Jair Bolsonaro en Brasil, Gustavo Petro en Colombia y Dina Boluarte en Perú. Este cambio de rumbo político en la región se perfila como una tendencia que podría consolidarse en los próximos comicios.
Según los expertos, el 2026 será un año clave para América Latina, con procesos electorales que podrían reforzar aún más el avance de la derecha. En Brasil, el gigante sudamericano celebrará elecciones presidenciales, en las que Bolsonaro buscará la reelección tras su ajustada victoria en 2022. En Colombia, también habrá comicios para elegir un nuevo mandatario, mientras que en Perú se renovará por completo el Congreso.
Estos tres países, que representan una parte fundamental del mapa político regional, serán escenarios de disputas electorales que podrían tener un impacto decisivo en el futuro de América Latina. La influencia del "factor Trump" y el éxito de líderes populistas de corte conservador en los últimos años podrían ser determinantes en el desenlace de estos procesos.
Analistas consultados por este medio coinciden en que el avance de la derecha en la región responde a una combinación de factores, entre ellos el descontento social, la polarización política y el auge de discursos nacionalistas y anti-establishment. Además, la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias económicas habrían contribuido a este giro hacia posiciones más conservadoras.
Sin embargo, el panorama político en América Latina sigue siendo complejo y cambiante. Algunas voces advierten que el fortalecimiento de la derecha no es un fenómeno irreversible y que podrían producirse nuevos cambios de rumbo en los próximos años, dependiendo de cómo evolucione la situación económica y social en la región.
En cualquier caso, el 2026 se perfila como un año clave para América Latina, con elecciones que podrían tener un impacto duradero en la orientación política de la región. Los analistas políticos estarán atentos a los resultados de estos comicios, que podrían marcar el rumbo de los próximos años en el subcontinente.












