El panorama gastronómico estadounidense se prepara para un 2026 marcado por la vuelta a las raíces, la búsqueda de calidad y la atención a los detalles sensoriales, según un exhaustivo análisis de la periodista Kim Severson para The New York Times.
Tras un 2025 dominado por la "asequibilidad", el nuevo año traerá una ligera variación: el "valor". Los consumidores serán más exigentes y estarán dispuestos a gastar en experiencias únicas y alimentos de calidad de diferentes culturas, especialmente de fuentes sostenibles en las que puedan confiar.
En ese contexto, se destacan varias tendencias clave:
Maximizar nutrientes se combina con el estilo de la abuela: Los alimentos cálidos y arraigados, como el pan de masa madre, las manzanas secas o el chucrut, ganarán terreno frente a la obsesión por los superalimentos y los suplementos. Se busca "eliminar el ruido" de tener que perseguir micronutrientes.
Alta costura de cocina: Los consumidores buscarán productos que reflejen su "vida interior", convirtiendo elementos como botellas de aceite o latas de conservas en sofisticados elementos de diseño. Prevalecerá una mayor atención al color, el aroma y la luz en los espacios gastronómicos.
Hostelería de lotes pequeños: Crecerán los restaurantes más pequeños con menús más cortos, pero con un alto nivel de ambiente y servicio personalizado, buscando generar "momentos de sorpresa y deleite" en los comensales.
Y entre los ingredientes y preparaciones que se perfilan como protagonistas, destaca el vinagre, que actuará como "tónico para la salud y delicioso ingrediente" en múltiples aplicaciones, desde cócteles sin alcohol hasta marinados.
Otras tendencias incluyen el auge de la col, los desayunos de estilo japonés, los alimentos centrados en la salud de la mujer y el resurgimiento de las cenas en hoteles y las cajas de comida para compartir en la oficina.
En definitiva, un panorama gastronómico que apuesta por la calidad, la autenticidad y la experiencia sensorial, alejándose de la obsesión por la eficiencia y los superalimentos para volver a las recetas y sabores tradicionales, pero con un toque de sofisticación y diseño.












