Los residentes de la calle Tarata, en el barrio del Chirimoyo, han elevado una queja formal a las autoridades por los disturbios y actos vandálicos que un grupo de jóvenes, a los que describen como "palomillas", están causando de manera constante en su vecindario.
Según la carta enviada por los vecinos, estos jóvenes se reúnen a diario en la esquina de la calle, generando un escándalo ensordecedor. Allí, se pelean, patean, y escriben frases "inmorales" en las paredes, además de romper cristales.
Los residentes solicitan que la policía destaque a un agente en la zona para restablecer el orden y evitar que estos hechos continúen ocurriendo. Aseguran que la situación les genera serias molestias y perjuicios en su calidad de vida.
La carta de los vecinos refleja un problema recurrente en muchos barrios, donde grupos de jóvenes causan disturbios y vandalismo, afectando la tranquilidad de la comunidad. Autoridades locales deberán evaluar la situación y tomar medidas para atender los reclamos de los residentes de Chirimoyo y garantizar la seguridad en la zona.
Es importante que las fuerzas del orden trabajen de manera cercana con la comunidad para identificar las raíces del problema y aplicar soluciones integrales, más allá de la simple presencia policial. Solo así se podrá restablecer la convivencia pacífica en este barrio.











