Una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) revela que el capitán de corbeta Miguel Ángel Solano Ruiz, conocido como "El Capitán Sol", es una figura clave en una red de corrupción y contrabando de combustible que operaba en las aduanas del país durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Según las indagatorias, Solano Ruiz, quien se encuentra prófugo de la justicia, habría estado detrás de la misteriosa muerte de dos capitanes de la Armada que estaban involucrados en el caso. Además, se le señala como el responsable del asesinato del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, exdirector de Recaudación de Aduanas en Manzanillo, Colima, quien había denunciado el tráfico ilegal de combustible.
La investigación de la FGR también revela que Solano Ruiz habría estado vinculado con los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, quienes habrían tejido una red de corrupción durante el sexenio de AMLO. A través de esta estructura, habrían consolidado un control sistemático y sostenido sobre áreas estratégicas del sistema de operación de las aduanas, cometiendo presuntamente delitos como tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y delincuencia organizada.
Además, el testigo protegido "Santo" asegura que Solano Ruiz es "el rey del fentanilo" y que junto con una mujer conocida como "La China", facilitan el tráfico de otras sustancias. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) también ha detectado al menos 79 depósitos por 5 millones de pesos en las cuentas del capitán prófugo entre junio de 2020 y diciembre de 2024.
La investigación de la FGR sigue en curso, pero las revelaciones sobre la presunta participación del "Capitán Sol" en esta red de corrupción y narcotráfico han generado gran impacto y preocupación en torno a la seguridad y la integridad de las instituciones encargadas de la vigilancia aduanera en el país.












