El implacable calendario nos dice que en diciembre finaliza un año, dejándonos siempre la sensación de que "se fue rapidito" y está a punto de comenzar otro, que pareciera mostrarse como "una página en blanco", en la que cada uno saca sus cuentas y se traza un conjunto de cambios y metas que, se supone, lo harán diferente al anterior.
Sin embargo, la realidad es que, año tras año, solemos caer en los mismos patrones, las mismas rutinas, los mismos problemas. Pocas veces logramos romper esa inercia y hacer que un nuevo año sea verdaderamente nuevo.
Pero el 2026 podría ser diferente. Hay razones para pensar que este año tiene el potencial de marcar un verdadero punto de inflexión, de ser el comienzo de una etapa distinta, más acorde a los desafíos y anhelos de la sociedad actual.
En primer lugar, se trata de un año emblemático, con un número redondo que suele asociarse a cambios importantes. Además, coincide con el final de una década, lo que invita a hacer un balance profundo y a plantearse transformaciones de fondo.
Pero más allá de esos factores simbólicos, existen elementos concretos que sugieren que el 2026 podría ser un año de verdaderos cambios:
- A nivel político, se producirán elecciones en varios países clave, con la posibilidad de que asuman nuevos liderazgos que impulsen agendas renovadoras.
- En lo económico, se espera que para entonces se hayan superado los efectos más severos de la crisis actual, abriendo la puerta a nuevos modelos de desarrollo más sostenibles e inclusivos.
- En el plano social, es probable que las demandas de mayor igualdad, justicia y respeto al medio ambiente se hayan fortalecido aún más, presionando por cambios profundos.
- Y a nivel tecnológico, es de esperar que para 2026 se hayan consolidado avances disruptivos en áreas como inteligencia artificial, energías limpias o salud, con un impacto transformador en nuestras vidas.
Claro que nada está escrito y dependerá de las decisiones y acciones que se tomen en los próximos años. Pero si logramos aprovechar esta oportunidad, el 2026 bien podría ser el año en que, por fin, demos un salto hacia un futuro realmente nuevo.











