Lens, un equipo que parecía destinado al olvido, se ha convertido en la sorpresa de la temporada en la Ligue 1. Tras perder a gran parte de su columna vertebral durante el verano, el conjunto dirigido por Pierre Sage ha logrado escalar hasta la cima de la clasificación, superando incluso al todopoderoso París Saint-Germain.
Con una inversión inferior a los 45 millones de euros en fichajes, el Lens ha logrado armar un equipo competitivo y sólido, capaz de plantar cara a los grandes de Francia. Lejos de ser un equipo propositivo, el Lens basa su juego en una agresiva presión que les permite recuperar balones en zonas avanzadas y generar constantes ocasiones de gol.
La clave del éxito del Lens radica en su dominio de ambas áreas. Defensivamente, son el equipo menos goleado de la Ligue 1, gracias en gran parte a las actuaciones de su portero, Risser, uno de los guardametas más destacados del campeonato. En ataque, el Lens es el cuarto equipo con más disparos, lo que les permite mantener una constante amenaza sobre la portería rival.
Aunque el momento de inspiración del Lens parece difícil de sostener, de momento, el equipo ha demostrado que puede plantar cara a los grandes. Especialmente en su feudo, el Stade Bollaert-Delellis, donde no han cedido ni un solo punto en lo que va de temporada.
Con el PSG circulando "en modo diésel" y Marsella y Mónaco sin dar la talla, el Lens se ha erigido como el principal rival al dominio parisino en la Ligue 1. Pierre Sage, su entrenador, ha hecho un llamamiento a la cautela, pero no oculta su ambición de luchar por una clasificación europea. Si mantienen el nivel mostrado hasta ahora, el Lens podría convertirse en el próximo equipo en interrumpir el reinado del PSG en la liga francesa.











