Desde 2008, Islandia se ha consolidado como el país más seguro del mundo, según el Índice de Paz Global. Carla Inés Valvo, una argentina que vive en Reikiavik desde hace seis años, comparte su experiencia en el lugar donde los delitos son casi inexistentes y la mayor preocupación al salir a la calle es el clima extremo.
Por decimoséptimo año consecutivo, Islandia volvió a ocupar en 2025 el primer puesto del Índice de Paz Global, el informe internacional que mide los niveles de seguridad y estabilidad en 163 países a partir de 23 indicadores. Desde 2008, el país nórdico lidera el ranking de manera ininterrumpida, consolidándose como un referente mundial de paz, cohesión social y eficacia institucional.
Carla Inés Valvo, una argentina que vive en Reikiavik desde hace seis años, le contó a Infobae cómo se vive realmente en el lugar más seguro del mundo. A diferencia de la rutina argentina, en Islandia la preocupación al caminar por la calle no pasa por los robos, sino por el frío y el viento. "En invierno es tan fuerte que te puede volar una taza de café, un guante o un gorro, pero no existe el manoteo como allá", ejemplificó.
Otro de los aspectos que llama la atención es la ausencia de motochorros, cartoneros o personas en situación de calle. "No existen motochorros -porque prácticamente no pueden circular por la nieve- ni cartoneros, ni gente en situación de calle porque se congelarían", explicó Carla. Esto se debe a que el Estado cuida mucho a las personas más vulnerables, brindándoles techo y comida.
Las calles limpias y ordenadas revelan una sociedad donde el reciclaje es ley y la pobreza un fenómeno casi invisible. "Islandia no es un país al que cualquiera pueda venir con una mochilita a hacer temporada. Hay que estar preparado y tener un respaldo económico", aseguró Carla en comparación a otros países europeos más receptivos de los inmigrantes.
Pero más allá de las estadísticas, la experiencia de Carla en las calles de Reikiavik es la de una tranquilidad absoluta. "Acá podés salir a la calle en cualquier momento y no te va a pasar nada. No me da miedo andar sola de noche. La gente es muy tranquila", explicó.
Incluso, la presencia policial es más simbólica que amenazante. "Los policías caminan por las calles sin armas de fuego, usando solo porras extensibles y gas pimienta. Normalmente, su único instrumento de persuasión ante un conflicto es la palabra", describió Carla, quien aseguró que los delitos, cuando existen, parecen sacados de una comedia absurda.
La diferencia entre los titulares de Argentina e Islandia parece ilustrar dos mundos distintos. Mientras que en nuestro país, todos siguen de cerca el parte médico de la nena de 12 años alcanzada por una bala perdida la madrugada de Navidad, en Reikiavik la noticia más destacada fue "el mercado navideño".
Sin embargo, Carla reconoce que no todo es perfecto. "Mucha gente puede aburrirse", admitió en alusión al clima oscuro y frío durante gran parte del año que provoca depresión en algunos sectores de la población. Aún así, ella elige enfocarse en lo positivo. "Soy una persona positiva. Para mí es una oportunidad estar acá. Amo mi trabajo", remarcó la joven argentina, quien conquistó Islandia con sus alfajores y dulce de leche casero.
Después de haber viajado por gran parte de Europa, Carla no duda: "Nunca vi un lugar así. Para mí Islandia es de otro planeta". Un país donde la noticia es un rayo, la policía no porta armas y la mayor preocupación al salir de casa puede ser el viento. Un país que, según todos los indicadores y la experiencia cotidiana de quienes lo habitan , sigue siendo el más seguro del mundo.











