La víspera y el día 1 de enero en el Gran Santo Domingo, República Dominicana, se vieron marcados por una inusual lluvia y frío que desalentaron las tradicionales celebraciones al aire libre en una de las zonas más pobladas del país.
Según el Instituto Dominicano de Meteorología, la causa de este clima atípico se debe a la incidencia de una vaguada y un frente frío que afectaron una extensa región del país, desde San Cristóbal hasta La Altagracia, incluyendo la línea costera del Caribe y el Atlántico hasta María Trinidad Sánchez, Duarte y Samaná.
La lluvia ligera pero fría que se registró a partir del mediodía del 1 de enero desalentó a muchos dominicanos que en otras circunstancias suelen salir a disfrutar de las actividades festivas al aire libre, una de las características de la celebración del Año Nuevo en esta parte del Caribe.
"Una de las consecuencias de esta ocurrencia meteorológica fue una notable baja de las demostraciones festivas al aire libre en uno de los conglomerados humanos más ruidosos del Continente", señala el reporte del periódico independiente.
Normalmente, la víspera y el primer día de enero son fechas de gran actividad en las calles y plazas públicas de Santo Domingo y otras ciudades dominicanas, con música, bailes, fuegos artificiales y multitudinarias celebraciones. Sin embargo, este año, el clima frío y lluvioso mantuvo a muchos en sus hogares, transformando la típica algarabía en un ambiente más apacible.
Los expertos del Instituto Dominicano de Meteorología indican que esta situación climática inusual no es poca cosa, y que sus efectos se extendieron a una amplia zona del país, afectando las tradicionales celebraciones de Año Nuevo en una de las regiones más pobladas y festivas de República Dominicana.












