Chile cerró el 2025 con una serie de logros que lo consolidaron como una potencia global en múltiples ámbitos. El país sudamericano se destacó por ser sede de importantes eventos deportivos, obtener reconocimientos culturales, avanzar en sostenibilidad y ciencia, y fortalecer su presencia en la economía del conocimiento.
En el plano deportivo, Chile albergó torneos de alto nivel como la Copa Mundial FIFA Sub-20 masculina, el FIBA AmeriCup y los Juegos Parapanamericanos Juveniles. Estos eventos no solo atrajeron delegaciones internacionales, sino que también impulsaron conversaciones sobre inclusión, desarrollo del deporte adaptado y profesionalización de la industria deportiva en Sudamérica.
Paralelamente, la presencia chilena en la Expo Universal Osaka 2025 marcó un hito cultural y diplomático. El Pabellón de Chile superó los dos millones de visitas y se convirtió en un espacio de diálogo sobre biodiversidad, energías limpias, creatividad y tradiciones locales.
En el ámbito institucional, Chile se destacó por la solidez de sus instituciones, liderando en América Latina la confianza ciudadana en su sistema electoral, según Latinobarómetro. Esto reforzó la percepción de estabilidad democrática y legitimidad política.
En el plano económico, el país avanzó al puesto 18 en el Ranking de Libertad Económica de la Heritage Foundation, lo que abrió debates sobre inversión extranjera, modernización del Estado y certezas regulatorias. Además, la entrada en vigor del Acuerdo Comercial Interino con la Unión Europea significó un nuevo capítulo en la relación con el bloque, facilitando el intercambio en sectores como tecnología, investigación científica, exportación de servicios profesionales y transición energética.
El talento chileno también captó la atención internacional. Artistas como "31 Minutos" y el Circo de Tradición Familiar, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, pusieron a Chile en el mapa global. Además, deportistas como Joaquín Niemann, Francisca Crovetto y Bárbara Hernández reafirmaron su presencia en la élite mundial.
En el ámbito del arte urbano, el mural "El Charanguista Andino", de Cristóbal Espinosa, fue elegido el Mejor Mural del Mundo por Street Art Cities 2025, posicionando a Chile en el mapa del muralismo contemporáneo.
Chile también destacó en la exportación de servicios, alcanzando por primera vez los US$3.000 millones, lo que evidenció el crecimiento de industrias basadas en conocimiento, como desarrollo de software, servicios TI, ingeniería, consultoría ambiental, fintech y diseño digital.
En turismo, el país revalidó su liderazgo sudamericano como Mejor Destino de Turismo Aventura y Mejor Destino de Cruceros en los World Travel Awards, reflejando una tendencia global por experiencias extremas, contacto con ecosistemas prístinos y destinos australes.
La sostenibilidad y la ciencia también dejaron hitos relevantes. Copiapó se convirtió en la primera ciudad de Chile en implementar un sistema de transporte público 100% eléctrico, mientras que Valdivia fue reconocida como Ciudad Humedal por la Convención Ramsar, abriendo debates sobre conservación urbana y resiliencia climática.
Finalmente, Chile reafirmó su liderazgo en astronomía con las primeras imágenes capturadas por el Observatorio Vera C. Rubin, y firmó un acuerdo para el desarrollo del Cable Submarino Humboldt, que lo posicionará como un nodo estratégico para la conectividad digital del hemisferio sur.












