La Rosca de Reyes, una tradición que une a las familias guatemaltecas
La celebración del Día de Reyes en Guatemala está marcada por una tradición dulce y significativa: la Rosca de Reyes. Este pan circular, decorado con frutas cristalizadas y azúcar, se ha convertido en un símbolo de las festividades navideñas en el país centroamericano.
Aunque el origen de esta costumbre es europeo, en Guatemala ha adquirido sabores y estilos propios, convirtiéndose en una celebración que mezcla la fe, la cultura y la convivencia familiar.
La Rosca de Reyes suele prepararse en los hogares, panaderías y reuniones familiares, donde se comparte acompañada de chocolate caliente o café. Dentro de este pan dulce se esconden pequeñas figuras del Niño Jesús, y quien las encuentra asume el compromiso de invitar tamales o convivio en fechas posteriores, fortaleciendo así los lazos comunitarios.
"Es una tradición que se vive con mucha emoción en los hogares guatemaltecos. Compartir la Rosca de Reyes es una forma de cerrar las festividades navideñas y dar la bienvenida a un nuevo año lleno de esperanza", comenta María Gómez, una ama de casa de la ciudad de Quetzaltenango.
Los orígenes de esta tradición se remontan a la Edad Media, cuando en países europeos como Francia y España se comenzó a partir una rosca de pan en forma circular, símbolo del amor eterno de Dios. La historia cuenta que esta costumbre está relacionada con la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús, quienes le llevaron tres ofrendas: oro, incienso y mirra.
En Guatemala, la Rosca de Reyes ha adquirido un significado especial, convirtiéndose en un momento de unión familiar y comunitaria. Más allá de su sabor, esta tradición representa la fe, la cultura y la celebración de un pueblo que honra sus raíces y mantiene vivas sus costumbres.









