El año 2025 dejó una profunda huella en la vida de este destacado político y escritor. En un emotivo texto, repasa los logros y desafíos de los últimos 12 meses, y mira con esperanza hacia el nuevo año que comienza.
Comenzando por agradecer poder disfrutar de su salud y la de su familia, el autor destaca que, a pesar de las dificultades, no les faltó el sustento ganado con trabajo. Pero más allá de lo personal, lamenta que "gran parte de mi pueblo no las alcanza", refiriéndose a conquistas como la salud, la educación, la vivienda y la paz con justicia.
Lejos de sentirse frustrado, el columnista asegura que sacará "fuerzas morales para seguir la lucha sin desmayos por la redención de los marginados sociales", confiado en que "alguna vez el reino será de ellos". Y si bien reconoce que no pudo ver cumplidos todos sus anhelos, agradece los logros y avances, por "modestos que fueran".
Con la mirada puesta en el 2026, el autor se declara "libre de odios y con suficiente corazón para seguir amando", y renueva su "esperanza" y "confianza" en que aquello que no se alcanzó en el año viejo, "ya serán realidad en el nuevo año".
Más allá de lo material, el político hace hincapié en la "felicidad que va más de lo material, la que se asume, se siente y condiciona positivamente la actitud". Y lanza una "renovada invitación a seguir la marcha juntos, buscando esa felicidad, convencidos de que habitaremos un mundo exento de genocidas y atizadores de guerra; un mundo libre, justo, pacífico, en el que por fin 'el hombre del hombre sea hermano'".
Un mensaje de esperanza y compromiso social que cierra un año difícil y abre las puertas a un nuevo comienzo.











